domingo, 10 de mayo de 2020

                         SAL Y ESPUMA

Hoy encendió mi noche, un día más, tras la espera dorada del ocaso sobre el mar. Calladamente oscura, la playa blanca de aquel folio, yacía  sobre la arena de un deseo por soñar.Al lado suyo, fondeada en la espera, una pluma hecha barca aguarda entre vaivenes de segundos la llegada de la pleamar de la media noche para levar anclas, y adentrarse en el mar  de los sueños.

Una música azul de espigón y espuma desgrana notas de agua que lanza sobre el pentagrama transparente de las olas para rimar versos con traje de novia y reflejos de arco iris.Como temiendo molestar, el viento apenas susurra palabras de fresca brisa, que corren candorosas a jugar con la arena que espera en la playa del folio, escribiendo palabras de amor con letras de sal y espuma.

El mar, soporte y matriz, juega al escondite con la línea curva del horizonte lejano, y dibuja en el tapiz del cielo reflejos de oro y rosa con nubes de algodón entre azules renglones y blancas gaviotas. Y son a la vez canciones de olas sonoras que resuenan sobre su piel de agua, y llegan hasta el aire formando besos de sal y espuma.

El tiempo, eterno prisionero de mil cárceles a la vez, pasea sutil sobre la arena, sobre el folio, sobre el horizonte, sin huellas, sin acento, libre de una esfera sin riberas, allí donde un número escribe el presente, y el siguiente dibuja al anterior en pasado.

 En la esfera de la tarde el tiempo gira remando segundos y minutos con las manecillas como remos, que hacen avanzar su intangible rumbo en la rosa de los vientos.

Se oyen cercanos los pasos de la noche con sonido parpadeante de titilar de estrellas. La pleamar avanza con brazadas de olas que van ensanchando sus fronteras de sal, mientras la playa se va llenando de espuma de letras, que aguardan, como cada noche, ese sueño entre las manos, que les dé vida y forma entre renglones de sal espuma.



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                       https://youtu.be/wlDWXv-cIh8


sábado, 25 de abril de 2020


                          QUÉDATE

Quédate conmigo este atardecer, ahora que el horizonte se viste de oro y rosa, que el sol viene cortejando a la luna que luce vestido de fase llena y trae cola de nubes de algodón dorado tras ella.
La brisa viene empapada de aromas a primavera entre letras de colores sin cuento en los mil rincones de los sueños a punto de florecer. Huele el aire a promesas entre pétalos en blanco con huellas de pasos azules por caminos que ansían ser paralelos sin perder identidad.
Flotan entre esquinas redondas las rimas de colores de mil anhelos, y los dedos cual pinceles buscan el abrazo aterciopelado de los tuyos para hacer un poema de amor sobre el lienzo azul del cielo.
El universo de estrellas de tu mirada se funde con el horizonte curvo del mar de mis ojos, y en la playa entre azules en mi espera de ti escriben olas de besos en las riberas transparentes del libro de mis días, navegando esperanzas en el mar de tu sonrisa.
El terciopelo encarnado de tu beso al borde de un deseo sobrevuela las riberas intangibles de un sueño entre las manos, y dibuja un anhelo  entre latidos. Mientras abrazo el infinito de tu universo con los brazos de colores de mis sueños en la playa de arena blanca de mi almohada.
Siento el abrazo en arcoíris de tu risa con aromas de primavera en flor. La música cristalina del agua recién nacida canta canciones con notas de jazmín y rosas al compás de un corazón que se funde en el horizonte de tu mirada, que dibuja latidos de anhelos en flor con las letras de tu nombre.
 
              
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lunes, 23 de marzo de 2020

                                               TINTA Y OLAS

La nave de mis sueños zarpa esta noche en una singladura más para arribar esta madrugada a la playa de las ilusiones, al encuentro vital y emotivo con las olas de las letras.

Allí entre espuma de frases y arena blanca de sueños por soñar se irá dibujando un océano de sentimientos de mi navegar a solas. 
Con las velas de la ilusión desplegadas y el corazón henchido de emociones pongo rumbo y timón a ese espacio etéreo e íntimo donde nacen todos los sueños.

La suave brisa de una música hermana hincha mis velas y empuja mi barco corazón por los caminos del yo mismo, por ese mar interior con pleamares de ilusión y bajamar de desesperanza.

Aquel barco pescador de sueños izó la bandera multicolor de un folio en blanco en el mástil azul de una pluma amiga. El mar de las ilusiones siempre inquieto sería el caladero en esta nueva singladura.

Con las luces del ocaso escribiendo versos en la página azul y líquida del agua se ha levado el ancla de la realidad, y poniendo proa a la esperanza se ha adentrado en el océano inmenso de la ilusión.

Las redes pescadoras de letras y sueños abrazan al mar buscando entre sus olas los encuentros de los  sueños entre dos almohadas para llenar con ellos las bodegas del alma.

Una brisa cálida de poniente escribe versos con letras blancas de espuma, y ondula con suaves olas la cabellera azul del mar.

 Va pasando la noche  y con ella mi singladura en busca de nuevas letras para contar los paisajes del alma, esos que bullen inquietos a la luz redonda y negra de mi yo sin ti.

Con el amanecer en la mirada he recogido las redes de mi madrugada y he arriado mis velas camino del puerto de la realidad.

Y en la ventana de mi ático con el mar de fondo y paisaje un suave perfume de letras nuevas ha pintado una vivencia de carne y hueso con olor de tinta y olas.



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                                                         /https://youtu.be/krYdBlKnwSM

sábado, 29 de febrero de 2020


                                               FUENTE DE LETRAS

Sobre la colina azul por donde asoma el día, a los lados de un camino hecho de tiempo unos pasos han detenido las horas de sus días junto a una fuente que mana agua de letras azules.

Tras saciar su sed se ha sentado junto a un árbol con frutas de libros en flor. Ha tomado un libro entre sus manos, y tras aspirar su aroma a rosas y a futuro lo ha puesto bajo su cabeza como almohada, y se ha dormido juntando palabras de anhelo y frases de ilusión.

Por otro lado del camino, por donde nace poniente, con pasos de universo en la mirada, otro caminar ha llegado hasta la fuente de las letras azules. Ha llenado de esperanzas sus manos con el agua azul de letras por nacer y ha bebido ilusiones hasta llenar su corazón.

Con pasos de ilusión se ha acercado feliz hasta el árbol de los libros en flor. Tomando uno entre la seda de sus manos se ha sentado bajo el árbol, al otro lado de la realidad, y se ha dormido con el libro sobre su corazón de tinta.

El tiempo ha sonreído entre agujas y números con sonrisa de redonda espera y música de tic – tac. Sin ser notado ha escrito el paso del día con letras de nubes blancas en un folio de azul infinito. Y al llegar el atardecer ha encendido la página del cercano horizonte con letras de oro y rosa.

La noche ha llegado en silencio con paso callado de luna nueva y titilar lejano  de estrellas. Ha pasado la hoja del tiempo con suave  brisa de arroyo hermano  y canción verde de cañas eternas.

Sobre la colina azul por donde asoma la luz del día el tibio sol de invierno abre la ventana del amanecer encendiendo el alba. Junto a la fuente de las letras azules dos pasos  han dejado sus huellas antes de proseguir sus caminos con las luces del alba.

A los dos lados de la realidad dos libros han quedado encendidos, escritos con luz azul de anhelos en flor. Sobre las hojas etéreas de ilusiones en carne viva las letras azules de dos sueños han escrito vivencias a flor de piel, deseos en carne viva y el corazón  entre las manos.    





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                                              https://youtu.be/_J8P0IYz4yY

sábado, 1 de febrero de 2020


                                                         FUÍMOS
Me cuenta el viento esta mañana que ha visto, con la luz del amanecer, como ardían unos recuerdos en la hoguera del olvido. Y aquellos sentimientos, ahora hechos pavesas, volaban hasta el cielo con el aire de la realidad, para luego caer a tierra y fundirse con la escarcha recién amanecida.
 
 Me he sentado al borde de un renglón y le hablo de que  hubo una vez un tiempo en el que mi yo se fundió con un sueño…y fuímos. 
Mientras el viento juega con las hojas de los árboles, con las primeras flores, con las golondrinas, y les ayuda escribir versos en el aire, mientras, le cuento que un día…
 
Fuimos dos pinceles que pintaron un sueño en un lienzo sin paisaje ni horizonte, y retrataron un anhelo con retazos del alma, con pinceladas de momentos vividos en carne viva.
 
 Fuímos dos viajeros por un mismo camino en dos direcciones a la vez, que guardaban  amaneceres en las pupilas y se hacían espejos de nosotros mismos cuando una mirada nos envolvía, al cobijo de la luna llena.
 
 Fuímos dos notas con colores de arco iris en un pentagrama de sensaciones entre blanco de cal y oro de luz de ocaso en las calles del día, dos voces que sonaban a coral ante la mudez sonora de un abrazo en la sala de espera del nuevo día.

Fuímos dos letras azules que se fundieron en un renglón al borde del amanecer, para hacer nacer palabras nuevas  cada vez que el sol del mediodía o la luna de medianoche se asomaran a  unos folios que eran espejos de un sueño entre dos almohadas.

 Fuímos dos aromas de una misma flor, que se hicieron un solo perfume a la luz de un beso en un jarrón hecho de deseos, y derramaron su perfume entre pétalos de miradas y corolas de besos en carne viva.

 Fuímos dos  caricias que se fundían en una sola piel, y dibujaban sentimientos entre los pliegues de dos cuerpos en la sábana azul de un folio tapizado de letras. Fuímos dos miradas frente a frente y un horizonte entre las pupilas, un tiempo fugaz y eterno con pasos de atardecer por las calles del día.

 Fuímos mil preguntas en el aire en busca de una certeza, y fuímos también una duda con mil interrogantes entre nubes con lluvia de incógnitas. Fuímos sístoles y diástoles al mismo tiempo en un corazón que latía sueños tras una cortina hecha música, tras la niebla oscura de una duda entre pupilas.

 Fuímos. El viento se llevó los recuerdos allá donde el olvido y la escarcha borraron las letras, y el papel se ha hecho nada entre cristales de hielo. El sol se asomó entre las nubes y sonrió entre dorados y carmesí.

 Un trozo de sueño se quedó prendido entre las cenizas, y una palabra se encendió con la luz del amanecer. El aire la envolvió con un abrazo transparente y la llevó al lugar donde mueren todos los sueños.Y se hicieron luego las sombras sobre aquel retazo de sueño.

 Y fuímos dejó de ser una palabra para fundirse lentamente con la nada.
 
 



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                                                   https://youtu.be/pShp8Liffa4
 



 
 
 
 

domingo, 5 de enero de 2020


                                   LA PUERTA ESTA ABIERTA 

El fuego está encendido, el bolígrafo está listo, el folio está preparado, los recuerdos a flor de piel, y los sueños ansiosos por nacer. Te espero al otro  lado de la ilusión, la puerta está abierta.
Hoy me ha traído el día tu nombre escrito con letras de oro y carmesí. Ha encendido el horizonte con la luz irisada de tu sonrisa al encuentro con la mía en las puertas del amanecer. Ha esparcido por el aire el aroma de jazmín y rosas de tu perfume en el abrazo transparente de un deseo en duermevela.
Ha pintado en el lienzo del día el paisaje inacabable de tus manos abrazadas a las mías, cuando  con el alba rompen una distancia y escriben poemas de amor.
Ha traído hasta el mar  de mi ahora las horas doradas del ocaso en la playa de un  encuentro de principio efímero y final infinito. Ha traído también las notas en arcoíris de tu voz entonando ilusiones en pentagrama.
La sinfonía multicolor de tus sueños al otro lado de un folio resuena en el espacio en blanco de mi almohada, que se hace pentagrama para cobijar tus anhelos entre sábanas de música.
Ha traído el color ambarino de tus pasos por los renglones del día, por las aceras de unas letras que escribían deseos con luz de amanecer, y se vestía con traje de fiesta y lo tachonaba con lentejuelas de estrellas.
Ha traído las flores eternas de tus caricias entre olas de anhelos y espuma de deseos. Y ha llegado hasta la playa de mis sueños con arenas infinitas de ilusión en un océano que vive entre dos riberas, al otro lado de la realidad.
Y al jardín de mis labios en sequía ha traído las rosas fragantes de tus labios a punto de beso. Y has sembrado las semillas del amor en un folio que es ahora el jardín del fin del mundo.
Y el día lo llenaste de luz, y el mediodía de juegos, y la tarde de ponientes en carne viva, y la noche de fiesta con estrellas y luna llena.
Sentado al borde de la tarde, en un renglón a la espera, con letras de oro y carmesí  he encendido las letras de tu nombre.  
 
     
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                                     https://youtu.be/IHz5KC72Xcg

domingo, 8 de diciembre de 2019


                                                         HOGUERA Y FOLIO

Al calor de una hoguera, en un renglón de la tarde, me  he dormido, una vivencia más con tu nombre escrito en mi almohada. En el fuego de mis pensamientos he puesto la madera de mis sueños por soñar,  y las llamas de los anhelos han  crecido  en su danza de oro con pasos de esperanza en la pista transparente del aire.
Las chispas de la ilusión, vestidas de oro y fuego danzan sobre un cielo encendido que se hace folio, para ser luego letras en el aire y escribir poemas que suben  por la chimenea de los sentidos y hacerse rimas en una página que se viste de anhelo ausente.
Tras los cristales de la ventana el aire juega al escondite con los sueños, ya caducos de los árboles, que bailan su última danza antes de llegar al suelo y ser alfombra de lo que ayer fué esperanza y hoy es tierra y semilla para el mañana que duerme entre sueños a la espera.
Envolviendo mis anhelos con una cortina de tonos en arcoíris una música pone paisaje sonoro a unos latidos que acompañan sus pasos con las notas de mil sensaciones que  nacen tras cada pincelada en el piano de las emociones, en el sentimiento que aflora entre el fuego y la música, los sueños y la tarde.
En cada chispa dibujo un sueño, en cada sueño te invento un nombre, en cada nombre invento letras, en cada letra dibujo anhelos para ver si a fuerza de soñarte, de inventarte, de nombrarte, te haces realidad en algún sueño.
Cierro los ojos y de la mano de la música camino paisajes donde intuyo tu presencia entre los mil colores que brillan en el aire. Te presiento entre mil notas de arcoíris que dibujan aromas de flores nuevas y resuenan a colores nuevos con olores a poemas entre los dedos,  besos entre notas musicales que cantan en mis labios que suspiran por ese beso que solo vive en las orillas de tu beso.
Dibujo tu mirada con mil tonos en las pupilas para reconocerte si alguna vez te escribes en los renglones de mi folio en espera. Y guardo el reflejo del atardecer en los espejos azules de mis letras para hacerle un poema a tu mirada con olas de oro y rosa en la playa de mi sueño al calor de una hoguera.
Arden mis pensamientos en el folio de la tarde, mis deseos danzan al compás del fuego, y las chispas vuelan entre las volutas de humo de la realidad camino de ese lugar donde nacen todos los sueños.
En un renglón de la tarde, en un folio hecho hoguera mis letras duermen, mis sueños sueñan. 
 
 
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                                     https://youtu.be/L5zYMr3Gtbc
 

domingo, 24 de noviembre de 2019


                                                          TANGO

Una música alegre y multicolor escribe en el aire sus primeros compases. La pista de baile se ha llenado de parejas que al son de aquellas notas escriben fantasías sobre un salón de baile hecho folio  y lienzo, donde los pies son letras y los cuerpos son lienzos para dibujar en el aire las fantasías emocionales que nacen al calor de la música.
 Giros y vueltas, requiebros y pasos acompasados escriben rimas con letras irisadas, dibujan paisajes entre los lienzos con fronteras de carne y beso de cuerpos entrelazados, cinturas que se hacen playa donde, inquietas, llegan las olas de unas manos para dibujar sensaciones con espuma de deseo.
 Las miradas, que antes volaban por el espacio infinito de un silencio en espera, se tornan estrellas fugaces y se funden con la luna llena de una sonrisa cómplice con fases de ilusión creciente. Los pies relatan letras transparentes sobre el folio del suelo, y las manos dibujan un mapa de sentimientos sobre la arena de una cintura que se hace flor y ventana de un edén al otro lado de un abrazo.
Suena ahora la música entre sombras y susurros. La cadencia suena a tic tac, y son los latidos de los corazones los que marcan el compás, y los sueños se funden en un mismo cielo cuando los labios se acercan y se quedan en las fronteras de un beso.
 Las cinturas se hacen un mismo paisaje y son el alfa y omega de un nuevo diccionario de emociones. Una mirada inquieta se pierde entre las letras de aquella poesía entrelazada. Nunca supo bailar. Conocía su torpeza a la hora de moverse y, escondido tras su vergüenza  y cortedad, no aprendió a bailar.
Desde su frontera al borde la pista miraba las distintas parejas dibujar sensaciones en el aire, escribir sentimientos con letras azules de miradas infinitas. Le hubiera gustado saber bailar, escribir con los pies y con el cuerpo poemas a la luz de una esperanza, y sentir una mirada traspasar su horizonte y llenar su cielo con estrellas de ilusión.
 Le hubiera gustado respirar un mismo aliento al otro lado de una música, mientras buscas unas palabras desesperadas, vibrar con la calidez de aquellos pasos que soñaba entre sus letras, temblar de emoción al unísono  cuando aquellas manos reclamaban el calor de una mirada al otro lado de un abrazo.
 Pero…no sabía bailar. Y la música seguía sonando con tonos de terciopelo y luna nueva, con olor a rosas y jazmines, con luces entreveladas y  corazones fundidos. Se dispuso a volver a su mundo en blanco y negro, cuando una voz de miel y traje de azul cobalto, con alas azules en los pies rompió su silencio. Una mirada de ocaso encendido lo traspasó al momento, y la voz susurró como una caricia…
¿Bailamos un tango?
No sé bailar, dijo él.
 Déjate llevar, yo te llevo, dijo ella con tono azul de miel y seda.
 ¿Dónde?  Dijo él, perdido en aquella mirada.
Donde la música nos lleve,  le susurró ella al oído acercando su rostro a él.
Y la música se encendió en colores en un folio en blanco y negro.
 
                                            
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                                              https://youtu.be/I5JQ1m3mxKw
 

sábado, 9 de noviembre de 2019


                                                ME DICES     

Con un suave aleteo de tus alas transparentes has llegado hasta mí, mientras contemplo el otoño sentado en un banco, a orillas de la tarde. Ha pasado mucho tiempo desde aquella última vez que compartimos ese espacio irreal que llaman sueño.
 Te sientas a mi lado y me cuentas que ya no puedes leer mis letras en las paredes transparentes de tus noches, que ya no escuchas el tapiz musical de mi horizonte en el pentagrama ahora a oscuras de tu paisaje imaginario.
 Me cuentas que no percibes el perfume azul de unas caricias al otro lado de un folio, que sientes el vacío infinito de aquel abrazo en sequía que abría las puertas de la mañana al calor de un beso en duermevela. Me dices que tus manos han dejado de ser olas que escribían caricias de tinta y sal, y ahora yacen, como dormidas, en una playa sin mar ni arena.
 Me cuentas que la luz de tu ocaso camina en su dorada soledad por un horizonte que dejó de ser de oro y rosa, que tus pasos, ayer paralelos y cómplices, hoy caminan en divergente silencio por folios de distinta realidad. Me dices que la Luna ha olvidado, y no recuerda, aquel poema escrito a contraluz con letras de plata que nuestras miradas grabaron en un folio hecho de otoño y deseo.
 Me cuentas que tu voz no encuentra aquellas palabras que grabaste un día en una pared transparente, que tu mirada se pierde cada vez que te asomas a la venta del día, como temiendo ver pasar la realidad. Me dices que tu ahora es una sonrisa ausente y helada, que tu madrugada es un tren sin destino  ni pasajeros, que no encuentras mi mirada ni mis letras. Me dices, y te creo, que no me encuentras.
 Todo lo que viví y deseé, lo que sentí y dibujé, lo que pinté y lo que escribí, lo que fuí y lo que soñé,  todo se quedó dormido en las fronteras de lo imposible. Y  te inventé, y te hice sueño para vivir y desear, para sentir y dibujar, para pintar y escribir, para cantar y soñar,  para ser letra y ola, folio y playa, latido y deseo. Hubo una vez que inventé un sueño y lo viví a flor de piel. Y hoy tú, sueño, te vas alejando, fundiéndote con las sombras, camino del ocaso, porque pasada la noche los sueños mueren al amanecer.
Quizás los sueños solo sean un corazón entre las manos.
 Juan José Benítez.  Del libro “SUEÑOS “.
 
 
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                                               https://youtu.be/ipPHCTK3Fz8
 
 

sábado, 12 de octubre de 2019


                                   MOMENTO         

Un renglón azul dibuja el horizonte por donde asoma un sueño blanco hecho folio. El suave aleteo de unas letras sobrevuela el marco sin riberas de un mar que se hace sentimiento, y se funde en los latidos de un corazón que busca.
Sobre la arena blanca de una mesa he  extendido los recuerdos que invento cada día, cada instante, buscando ser realidad cuando el siguiente tic tac sea la ventana por donde entre lo que el anhelo sueña y lo que el sueño desea.
La mirada busca entre paisajes inventados aquel momento efímero y fugaz, y  que el corazón  hizo eterno e infinito. Busca también las palabras que se quedaron en las fronteras de la realidad, desnudas de voz y vestidas de deseo.
El corazón busca en su cajón de sentimientos el rastro emocional de aquellos latidos que removieron los cimientos de la realidad, y que dejaron huellas de emociones en una piel que se abría de par en par con solo presentir.
Las pautas en blanco y negro de un pentagrama hecho paisaje miran afanosas entre sus notas los compases que nacían en arco iris, cuando dos miradas se hacían un horizonte, y sonaban acordes dorados al calor de un beso a flor de piel.
Las manos invocan inquietas aquel vuelo que nunca nació entre dos ilusiones en las fronteras de una mirada. Dos cielos cruzaron el espacio transparente de un sueño, y en sus formas sin límites se hicieron golondrinas azules, y escribieron rimas de carne y beso.
Y aquel espacio se llenó de emociones de cristal que brillaban al alba con luz de amanecer, y jugaban con la cal y las sombras al calor del mediodía, y se hacían de oro y carmesí con tonos de ocaso en la mirada. Y al llegar la noche se hicieron estrellas para hacerle un vestido de gala a la luna. Y en sus fiestas con traje de fases ser sus compañeras y cómplices.
El silencio evocó el momento infinito de callar la realidad y que hablaran las emociones, en un lenguaje sin letras ni palabras, hecho tan solo de latidos y miradas. Y allí se quedaron grabados para siempre.
Hoy, al comienzo de un folio en blanco, al principio de un renglón azul mis letras encienden tu nombre, aún sabiendo que no existes.
 
  
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                                     https://youtu.be/pqPIJBhDmAs?list=RDpqPIJBhDmAs

sábado, 14 de septiembre de 2019


                                                    EN LA VENTANA  

La cabeza le decía a gritos que no lo hiciera, pero el corazón latía insistentes deseos en hacerlo. La ventana, de cara a la realidad, se fue abriendo poco a poco, como con miedo, luego con un deseo incontenible. Las manos temblorosas y  la mirada perdida buscaban por detener aquel momento inevitable.

Desde el instante mismo de saberlo los días se hicieron eternos y las noches infinitas, plenas de desasosiego e inquietud. Podía suceder en cualquier momento, ambos lo sabían, y conscientes de ello apuraron el vaso de los sentidos hasta la última gota.

Llenaron cada hora juntos de sesenta minutos de sentimiento, cada minuto de sesenta segundos de amor infinito. Hicieron de cada encuentro un himno con letras rojas de pasión  con notas azules en el piano de los sueños.

Cada mirada era una invitación a traspasar el horizonte de los deseos, era componer una canción con dos notas que se prolongaban más allá de un pentagrama hecho de besos y caricias.

Y así hicieron de cada amanecer una sinfonía de sentimientos a la luz del nuevo día,  y  del  mediodía hicieron el tablero multicolor donde jugaron a ser realidad unas manos en arco iris, que escribían sentimientos sobre el folio de un mapa hecho de besos.
En el ocaso escribieron sensaciones nuevas con la luz dorada de unas miradas que se hacían espejo de la tarde, y guardaban entre nubes de algodón dorado la esencia dorada de un beso.

Al llegar la noche, al abrigo de las estrellas, entre sábanas de luna llena y madrugada escribieron los más bellos poemas de amor con letras de plata y luna nueva. En una pared transparente una esfera hecha de nubes guarda las sensaciones vividas en un reloj, en la rueda infinita de unos números que ahora son ecos oscuros, en un tic - tac hecho pasado.

Y mientras sus manos recorren sus brazos recordando caricias, mientras sus labios buscan el sabor de aquellos besos, mientras sus ojos se pierden una vez más en aquella mirada hecha de sueños, mientras lucha por revivir cada instante …

Al  otro lado del día la realidad escribe un nuevo amanecer en  un horizonte diferente.





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                                  https://youtu.be/uHRO0FbsP9w


lunes, 26 de agosto de 2019


                                               ENTRE TU Y YO

Hay un horizonte de distancia entre tu amanecer y mi ocaso, entre tu mediodía y mi atardecer, entre tu noche y mi madrugada. Entre tu agua y mi arroyo hay dos orillas al otro lado de la esperanza, entre tu aroma y mis flores hay mil matices de primavera, hay mil perfumes que escriben la ilusión con los colores de los sueños.
Entre tu piel y mis manos hay mil caminos de caricias, mil senderos por descubrir, mil pasos por recorrer, mil sensaciones por vivir en el mapa de nosotros mismos.
Entre tu música y mi pentagrama, entre tus notas y mis acordes, hay mil paisajes por dibujar, mil colores para irisar  el blanco  y negro de una música que suena a espera.
Entre tu tiempo y mi tic tac, entre tu espera y mi anhelo hay un vacío con números que caen de una esfera, hay un mundo que aguarda, hay dos miradas que anhelan el momento mágico del encuentro al acabar las letras su camino de renglón azul.
Entre tu lluvia y mis nubes, entre tus gotas y mi suelo hay un cielo infinito, un espacio transparente que a veces se llena con el sol de tu sonrisa o la luna llena de mi amanecer en tu mirada.
Entre tu ocaso y mi mediodía, entre tu color de atardecer y mi luz en blanco y negro  hay mil matices de tiempo que pasean entre letras sin folio ni forma, hay mil sombras de luz azul cuando el sol se pone tras el horizonte irisado de mil músicas en el blanco de una almohada al borde de los sueños.
Entre tu sueño y mi esperanza, entre tus manos y mi abrazo se quedaron dormidas mil sensaciones en carne viva, mil deseos que ahora renacen a la luz y al calor de tus labios a punto de beso.  


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domingo, 7 de julio de 2019


                                                                 DOS
Dos…
Dos miradas en un mismo horizonte, dos pasos en un mismo sendero, dos corazones y un latido, dos esferas para un mismo tiempo. Dos olas en un mar, dos nubes en un cielo, una caricia entre dos manos, dos almohadas para un sueño.
Dos playas con letras de arena, dos delfines y un océano, dos soledades se sueñan, dos anhelos se hacen sueños. Cuatro aspas de un molino al azar de un mismo viento, cuatro puntos cardinales en un mapa de sentimientos.
Dos ilusiones unidas por cuatro rimas y un verso, por un folio y unas letras, y un libro de poemas hecho, y cien folios huelen a rosa y cien letras huelen a besos. Una distancia se acorta entre dos letras y un sueño, y una ausencia se hace gozo en las orillas de un beso.
Dos caminos se han cruzado en una esquina del tiempo, dos pasos recorren un folio, en blanco, con renglones nuevos, dos corazones de tinta, azul, dibujan con trazos nuevos paisajes de amor y de luz, de colores y silencio, entre notas de esperanza en el pentagrama de un sueño.
Y caminando esperanzas e iluminando silencios se han hecho nana de letras para dormir a los sueños, y que caminen   palabras y pongan voz al deseo.
Dos rosas han florecido en un rosal hecho verso, dos tonos para una nota, dos voces para un silencio, y un deseo que se duerme entrelazado entre dos dedos.
Dos manos se hacen palabras y escriben caricias de besos, mientras se abrazan las palmas en los renglones de los dedos y se dibuja entre esperanzas un mapa de sentimientos.
Dos letras buscan palabras para reflejar un deseo, dos palabras buscan formas para dibujar un anhelo, y dos corazones se buscan entre ausencias y silencios.
Dos corazones se miran con sonrisa de terciopelo, y acompasan sus latidos al dulce cantar  de un sueño. Dos miradas que se escriben con letras de tinta y beso, un poema entre las manos, y una ilusión en el pecho.  
 
 
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                                        https://youtu.be/9WECMgGG8dg

sábado, 8 de junio de 2019


                                         ERAN

Eran dos sueños en blanco que se encontraron en las paredes a oscuras de la madrugada a solas. Y decidieron escribir sus anhelos sobre la blanca cal de aquellas madrugadas. Y las llenaron de deseos en carne viva vestidos de letras.
Eran dos almohadas en la sala de espera de los sueños. Entre sus fronteras blancas guardaban la esencia etérea de un anhelo entre sus manos, de un beso en labios ausentes, de una mirada al borde de un deseo.
Acariciaron un sueño entre senderos azules, un anhelo entre arenas de letras, una ilusión entre nubes al atardecer. Eran dos pasos por los arcenes del día, en las aceras de la noche, por las calles de la soledad.
En un parque a la luz de un sueño decidieron soñar caminos paralelos con destino al infinito, y sus pasos se hicieron letras, y sus letras se hicieron senderos con versos de anhelos en  flor y rimas de carne y beso.
Eran dos notas a solas en el pentagrama de una canción en blanco y negro, mientras cantaban poemas de luz y canciones de colores  llenaron el pentagrama de un arco iris infinito, y las notas se hicieron espejo de dos sueños que latían en un piano hecho de primavera.
Eran dos golondrinas volando en el aire de un poema sin letra. En un renglón en blanco, en una esquina por soñar rimaron un poema de versos florecidos. Sobrevolaron mil sueños para guardarlos entre azules, y en sus alas de cristal y tinta, en sus cabriolas de papel, hicieron sonar los trinos dorados  de un corazón entre las manos.
Eran dos esferas que marcaban un mismo tiempo latiendo  en diferente realidad. Después de coincidir en un instante llamado deseo decidieron curvar el tiempo para llenar de sueños el espacio que dibuja una mirada, para pintar de colores la línea transparente de un sueño en dos almohadas.
Eran dos distancias sin medida en las cuatro esquinas de un folio. Y se encontraron sobre el horizonte de una mirada al borde de una sonrisa. A la luz de la luna llena navegaron deseos por un océano de madrugada a solas y playas doradas de encuentros al amanecer, eran dos caricias de olas azules en la playa de un mar con dos riberas.
 El sol de la noche escuchó sus sueños y los condujo entre reflejos de azul y plata por un océano sin puntos cardinales, hasta una playa de folio en blanco, donde escribir poemas de arena, espuma y sal.
Eran dos miradas con un mismo horizonte de gris  ausencia. Tras mirarse un día más en el espejo de la tarde hicieron del amanecer un espejo donde dibujar anhelos. Y sus ojos se llenaron de canciones de colores, y sus manos de caricias con aromas de primavera.
Y acariciaron un sueño entre senderos azules, un deseo entre arena de letras, una ilusión entre nubes al atardecer.   
 
 
 
                                     Imagen bajada de la red
                                     https://youtu.be/Lxrubjq_HxU

sábado, 25 de mayo de 2019


                                                               DOS LETRAS

Recién nacidas desde el corazón azul de un bolígrafo con alma transparente, dos letras se encontraron en las fronteras invisibles de una nube hecha folio. Vestían traje de oro y atardecer una, y la otra vestido de luna llena. Sentadas al borde de una playa en el aire, con las olas de la ilusión bañando sus formas, hicieron de sus anhelos la espuma que llegaba hasta la orilla de la realidad, para volver a ser sueño y deseo en el mar infinito.
La luz del atardecer contaba sueños con letras de púrpura y oro, rosa y fuego, y soñaba juegos con las nubes donde escribía con letras de ensueño y poemas con rimas de versos encarnados. Vestida de luna llena contaba sus sueños a la luz de sus letras de plata. Soñaba paisajes de luz transparente, soñaba con ser sueño en una almohada blanca de poesía, ser folio para unos caminos que se iluminaban con la luz de sus pasos, y encender los paisajes que nacen en ese espacio difuso que vive entre el ocaso y el alba.
También deseaba ser la mano que encendía la luz en la mente de los poetas que viven sus sueños con la luz de la luna llena.
Luz del atardecer soñaba ser música en la ventana del amanecer, en el balcón del mediodía, en el espejo de una mirada al ocaso; quería ser notas de oro y pinceladas en blanco y negro en un pentagrama que nacía al salir el sol y se dormía en la almohada de la tarde.
Vestida de luna llena deseaba ser canción de arrullo en una tonada a la luz de un sueño para dos, y caricia de imposibles en el folio irisado de un techo de estrellas.
Luz del atardecer deseó ser aroma en flores nuevas,  y paisaje verde en primavera,  y horizonte de luz en el  verano, y caricia cálida en otoño, y abrazo de hoguera en el invierno.
Y prometieron encontrarse por las calles del día, cuando el sol juega con las sombras y la luna con las estrellas, con un dado de tres caras. Suenan pasos de tic tac en un deseo hecho folio. Un bolígrafo duerme bajo su capuchón azul. Un blog de tapas azules se ha cerrado con la última de sus hojas en blanco de nieve. Se ha apagado la noche en una habitación hecha almohada, mientras unos pasos descubren el día por las aceras de la realidad.
Sobre una playa hecha folio una ola de silencio con espuma de olvido ha borrado unos renglones transparentes. Un sueño entre dos almohadas ha estado a dos letras de ser realidad en un mar de letras azules.  
 
                                   
                                        Imagen bajada de la red
                                        https://youtu.be/fq-Ht00wsm0