miércoles, 26 de febrero de 2014


                                                               LLUEVE… 

Buscan refugio mis letras en el corazón blanco de un folio, al calor del fuego de los sueños. Llueve ausencia sobre palabras que se niegan a la vida en el papel del deseo. Llueve silencio sobre letras que borraron su esencia empapadas de gotas de lluvia hechas deseos. Llueve calladamente oscuro sobre la luna llena de unas manos que abrazan el eterno infinito de un momento. Resuenan sonoras las campanas de la lluvia sobre tejados de plata y carmesí, surcando el aire se eleva el rosario monocorde del agua que reza oraciones líquidas en las gotas informes de los sueños.
Huele el aire a deseos con luces de almohada, huelen nerviosas las sombras que fugaces y volubles escriben anhelos en la pizarra negra de la chimenea. Huelen inquietas las llamas del fuego en canto ardiente de madera y brasas, y sus notas de crepitar y humo escriben en el aire versos de oro y fuego. Huelen dolidas las ardientes brasas que entonan cenicientas canciones al calor helado de la ausente presencia. Brillan sonoramente encarnadas sus letras blancas de calor y fuego cuál deseo en mitad de un anhelo, para luego apagarse lentamente en la almohada del amanecer.

Duele el aire a silencio de lluvia, duele la lluvia a silencio de candela herida, duelen las sombras con voces de llama y deseo, duele el deseo con gotas de ausencia y letras de agua. Duele la candela de los sueños en madera ardiente de ausencia dolorida, dolor hecho madera que arde en los versos espirales de unas manos que abrazan silencios entre dedos hechos brasas. Y por doler duele hasta el dolor, duele pensar, duele mi letra, en palabras dolorosamente recogida, duele mi yo, duele mi sombra, duelo yo mismo  ausente de mi mismo. Duele saber que un día más mientras te escribo, en el fondo de mis letras, en mi mismo, llueve, huele…duele.
 
                                       http://youtu.be/naiu-of7J80                   
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 29 de enero de 2014


                                                      SUEÑOS DE CIRCO 


Se ha hecho un silencio profundo en las abarrotadas gradas. Bajo la carpa circular mil miradas ansiosas y expectantes  se enfocan hacia la pista iluminada por un enorme  foco de luz. Rompiendo el sonoro silencio, hacen su entrada a la misma unos personajes peculiares sacados del libro de la fantasía, con trajes y  adornos llamativos……. comienza el espectáculo. Son uno y son varios y todos a la vez  conjuntan un verso en acrobacias y malabares, un arco iris de piruetas que hacen que las gradas derramen sus gotas de aplausos sobre la multicolor escena. Las mazas trepan por el aire, tras acariciar el techo descienden alegres dando vueltas en pos de las manos que las volverán a lanzar aún más arriba. Luego vendrán los aros de colores con sus vueltas infinitas, y las sillas, con su inestable equilibrio, y las copas de cristal en su bandeja y las bicicletas de una rueda, y la guitarra sin cuerdas, que suena cómo un ángel y las caídas sin daño. La pista se llena de fantasía escrita con esfuerzos y risas. A ambos lados de la misma mil almas embobadas encienden sus sonrisas al compás de la música y los ojos se abren en un asombro infinito, en una Oooh!  inmensa de sus labios trazada en el aire. Mil manos nerviosas dibujan rimas imposibles de gestos en el lienzo blanco del aire. Los pequeños pies bailan inquietos el baile sin acordes de las emociones a flor de piel, sentimientos que desbordan y abrazan sus almas. Y sus manos se agitan rompiendo el aire, acariciando gratitudes para encerrarlas en las diminutas copas de unas manitas, para entregarlas en un aplauso como un trofeo. Bajo la lona gigante, un abrazo infinito, una sonrisa inmensa, una alegría desbordante dibuja sobre la arena mágica de la pista la mayor de las esperanzas, la llave del mayor tesoro del mundo. Y mientras tanto, bajo capas de maquillaje y abalorios unos niños de muchos años, sonríen felices de hacer reír. Son los primeros de los niños, ellos más niños que nadie, niños que nunca dejaron ni dejarán de ser niños.
 
 
 
 
        Música recomendada : Circus Dreams. Autor Michel Hoppé. Album : Simple Pleasures.
 

miércoles, 8 de enero de 2014

                                  LOS REYES DE ISABEL

Los ojos infantiles se abrieron en arco iris ante el mundo de ilusión que se dibujaba tras el cristal del escaparate. Uno a uno los niños fueron llenando sus corazones de emociones con forma de juguetes, que señalaban emocionados con los lápices mágicos de sus dedos de cinco años. Y el cristal se llenó de deseos con mil formas y colores que cada uno de los niños hizo suyo en su lista interminable de ilusiones. Unas veces fue el scalextric o el tren eléctrico, el fuerte del oeste americano, con sus vaqueros y sus indios o el traje de fútbol del equipo preferido o el balón de fútbol o …. y los juguetes uno a uno fueron teniendo dueños, mientras el aire se llenaba de villancicos y corríamos después a ver el portal de belén de la iglesia. Con la emoción contenida y los nervios a flor de piel arropábamos nuestras ilusiones con las sábanas de la espera, ansiosos por mirar al amanecer bajo nuestras camas esperando los regalos en esta noche sin igual, noche de Reyes, noche mágica.
El alba me despertó con un tibio rayo de sol tras los visillos blancos de la ventana. Ansioso miré bajo mi cama y como una ofrenda dos regalos aguardaban a mis inquietas manos y nerviosos ojos. Inundado de felicidad acaricié el balón de fútbol y el juego de raquetas de ping- pong. La magia había funcionado, y allí bajo la cama sus majestades dejaron sus regalos.
Isabel era una más entre nosotros. No tenía familia en el pueblo y se ganaba la vida haciendo recados para la gente, limpiando casas o llevándoles el agua desde el pilar viejo o la fuente de la bellota. Cada quién le daba lo que podía, unas veces fue comida, otras fue ropa o cachivaches que ella guardaba en su casa como un tesoro, las menos de las veces algún dinero para ir tirando. Era al caer la noche cuando Isabel venía a casa. Fiel a su cita se sentaba junto a la mesa camilla y al calor del brasero nos contaba su quehacer cotidiano, su diario devenir, sus cosas, al compás del tic tac y un vaso de leche caliente migado de pan. Poco a poco vencida de sueño y cansancio la acompañábamos hasta su casa, y así hasta el día siguiente, copia del día de ayer e igual al de mañana. Puntual como siempre hoy día de Reyes, Isabel llegó a casa al caer la noche, sonriendo nos dio un beso y se sentó en su lugar de siempre. Tras desgranar el día al compás de un polvorón y su leche caliente, sus manos curtidas abrieron un envoltorio. Un olor ce canela tostada llenó el aire y un puñado de galletas aparecieron entre sus manos cómo la mejor de las magias. Había gastado su ganancia del día en comprar aquellas galletas para compartirlas con nosotros, eran sus Reyes, nuestros Reyes.

Hoy, cincuenta años después, mi mañana del día de Reyes sigue oliendo a galletas de canela en recuerdo a Isabel.

                                          Imagen bajada de la red

                                          https://youtu.be/Cic_2jMD7Qc?si=N4PqSiM3XxrfiXyy

                                       

sábado, 21 de diciembre de 2013


                                    EL CÁNTARO

En un rincón solitario, como separado de la realidad, cubierto de olvido y polvo, el viejo cántaro guardaba tiempos en su matriz de barro. Un día cualquiera, cuando ni el tiempo recuerda, fue a nacer nadie sabe dónde. Unas manos amorosas le dieron forma y al calor del horno de la vida su piel barro se hizo fuerte y su alma de arcilla y agua se agrandó para hacer de su matriz refugio y cueva, despensa y baúl de vida líquida. Dejó su cuna ignorada y viajó quién sabe por dónde, conoció inviernos de oscura alacena y calores de despensa en los veranos. Cubrió su voz de arcilla con tupido velo de corcho para guardar en lo profundo de su alma aquellas esencias que en su matriz atesoraba. Guardó un tiempo el oro verde del aceite recién nacido, con aromas de olivos y dehesa, con sabor de inviernos y tierra madre. Luego conoció el color del día a lomos del hermano burro en pos del tesoro del agua y aprendió a bailar al son del paso animal en el salón de baile de unas aguaderas. Guardó en lo oscuro de su vientre la frescura del agua ante el fuego del dedo del sol. Y fueron pasando los días y con ellos el tiempo de ser necesario. Cada vez fueron más largos aquellos días de oscura alacena sin sentir una caricia líquida en su vida de barro. Y con el pasar de los días pasaron también los años, fundidos en la negrura de la habitación a solas.
Un año más llegó Diciembre y al calor de una candela hermana una idea fue tomando forma. El viejo cántaro sintió una mano amiga sobre su piel barro, mientras la idea se formaba ante su único ojo la vida escribía para él nuevas sensaciones y sintió el cosquilleo de lo desconocido. Una tarde, al anochecer una inmensa luz llegó hasta él y se adentró en su cuerpo. También llegaron unas figuras buscando refugio y abrigo. Al son de una música, su alma se encendió y todo él se llenó de felicidad. Aquellas figuras comparten hoy vida e ilusión, la misma que nació un día cualquiera en un lugar cualquiera, la misma ilusión que hace que dos ángeles de cabello de oro enciendan cada año la Navidad cantando villancicos ante la Vida que nace en el interior del viejo cántaro.
 
 
 
 
 
                                                            http://youtu.be/vTiinXs361s 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
   

jueves, 5 de diciembre de 2013


                                                UNA  MAÑANA

Pintaba la madrugada colores de alba y luna, el presente se asomaba entre hojas encendidas de árboles de luz y abrazos de farolas en flor. Mientras caminaba hasta la mañana un telón multicolor de música adornaba mi caminar por las calles de la madrugada.
 Ausente entre multitud y marinero de evocaciones cerré mis ojos para soñar un día más, para reencontrarme de nuevo con la noche que se va y el día que amanece. En un momento sin saber por qué abrí mis ojos, y tras los cristales del sueño, en el tiempo que dura un suspiro, una imagen se recortó en el aire, TU.
Una cortina de años ausentes cayó entre realidades, una emoción apagada se encendió de pronto cuando las luces negras de tus ojos negros iluminaron el valle dormido de los míos. Y con un pitido, fugaz, como un beso a contratiempo, te fuiste, dibujando un adiós con tus manos y un beso en el aire con tus labios.
 Y viajé de nuevo al espacio en que me habitas y dejé que el tiempo volviese a pasar para volver a verte, pensarte, tenerte..... ser de nuevo contigo, y acaricié tu nombre con caricia de letras nuevas y dejé que la luz de tu presencia iluminara, una vez más, el día nuevo que acababa de nacer.




                                        Imagen bajada de la red

                                       http://youtu.be/kiWIdRB_Cw8



                                                   
 


jueves, 31 de octubre de 2013


                                    NOCHE DE TODOS LOS SANTOS

Anochece noviembre sobre la vieja torre de la Iglesia, y en su campanario una luz se asoma entre los ventanales. Una candela toma cuerpo mientras Juan López, tío Vinagre, se afana en preparar las gustosas migas que acompañarán esta noche, cómo cada año. A su lado, expectantes, unos mozalbetes aguardan la señal para comenzar el rito, a las doce en punto de la noche del día uno de Noviembre comienza la vigilia de los fieles difuntos. Obedeciendo al rito ancestral las manos juveniles se aferran a la cuerda que unen los badajos de las campanas, y comienzan a tocar su himno fúnebre. Una tras otra las notas surgen lastimeras y tristes de las gargantas de bronce de las campanas, y así estarán toda la noche, con su sempiterno llanto metálico, mientas los zagales, en turnos sucesivos apuran las migas y otros alimentos que han recolectado entre los vecinos. Anochece un día más sobre Barcelona y sobre mi mesa cae la hoja del calendario que señala el día de todos los Santos, y casi sin querer o acaso queriendo, viajo años atrás rompiendo el velo del tiempo y la cortina oscura de la distancia. Paseo por calles aún recorridas por caras nunca olvidadas, por retratos ya amarillentos, por figuras imborrables que impactaron su momento en una vida que empezaba a despuntar entre la curiosidad y la inquietud. Una a una desfilan las voces que grabaron enseñanzas, las risas que llenaron de alegría unos minutos infinitos, las miradas que llenas de ternura pintaban de colores los sueños del niño que ensimismado escuchaba mil historias, mientras los mayores se apilaban en las cuatro esquinas a la búsqueda y espera del jornal diario. Tardes frías de otoño junto a la lumbre, mientras mi abuela atizaba la candela, mientras en el corazón se quedaban las palabras de mi tía al son de sus cuentos. Aquel joven se despertó un día y al mirar a su lado comprendió el dolor de mil ausencias sin palabras, el silencio espeso de vacíos eternos y el amargor extremo de lágrimas ya secas de tanto llorarlas. En esta noche asustada llena de miedos y ausencias, adentré mi barca en el proceloso mar de los recuerdos, y fui recalando, uno a uno, en todos y cada uno de los puertos antaño refugio y abrigo. Y así los he juntado a todos en la playa dormida de una hoja de papel en blanco. Me he sentado con ellos mojando mis pies con el agua de los sueños, y escribiendo sobre la arena con el dedo del corazón. En el mar no suenan las campanas por los difuntos, pero las olas escriben nostalgias sobre las pizarras negras de las rocas.
Despacio, en silencio, he rezado por ellos , mientras mis ojos de llenaban de lluvia y se cerraban vencidos de emociones. A lo lejos, sobre el horizonte infinito, por encima de la torre y las encinas, por encima del mar venía clareando un nuevo día.
 
 
   
                                                      http://youtu.be/Vg-0DFNTBm0

lunes, 14 de octubre de 2013



                                       AMANECER EN LA DEHESA

Aquella mañana al sol le estaba costando despertar. Sobre su almohada de horizonte unos velos espesos de nubes grises tapaban su ojo de luz, haciendo del amanecer una música gris y sin tonos. A duras penas fue desperezando sus dedos de luz, mientras los oscuros velos acariciaban con dedos de niebla y gris las cimas pétreas y serias de los cerros más altos, alcanzando en su canto gris y sin forma hasta las copas aún dormidas de los ancianos olivos y las perezosas encinas. El aire, recién nacido tras el horizonte de la madrugada, caminaba sin prisas por entre tallos resecos de trigo y cebada, recién segados. Al compás de su canción, las ramas bajas de encinas y olivos, olmos, eucaliptos y alcornoques, entonan una danza de amor y caricias, un vaivén verde de ramas entrelazadas que llena de susurros vegetales la dehesa que se despierta. Las alondras y jilgueros, perdices y avutardas, extienden sus alas sonoras en sinfonía alada, llenando el aire de matices musicales al compás de una mañana que se estira perezosa en la cama verde de la dehesa. Poco a poco la Vida va llenando de versos el folio de la mañana al tiempo que se encienden al compás las farolas irisadas y sin forma de mil sueños, poemas sin letras que recorrerán el día, para acabar escritos con las luces del atardecer.
Cansado de recorrer el día, el sol se ha tumbado en su cama de horizonte. Tras un día lleno de luz y calor, llega la hora del reposo. Con sus últimos dedos de luz dibuja fantasías sobre el lienzo de la tarde. El cielo se llena de rosa y oro mientras su ojo de luz se va apagando, es la hora del crepúsculo. Mañana, si Dios quiere habrá un nuevo afán al que dar luz, al que dar calor, un nuevo amanecer …
Y sobre la luz dorada y rosa del crepúsculo naciente dos versos de azul y negro escriben el día a la luz del atardecer.
 
 
 
   
                                           Foto cortesía de Mª Mar Fernández.
                                            http://youtu.be/G7vkUjYM5NI

jueves, 5 de septiembre de 2013



                                                        PADREPUEBLO

Padrepueblo, a tí que amaneces cada día en mi corazón tras la ventana de mi ático. A tí, que cuentas atardeceres mientras revivo el día a la orilla de los sueños. Hoy he querido sentarme en las rodillas de tus aceras para escribirte inquietudes en el papel del deseo. Dime, ahora que vistes de otoño, que el reloj señala otro tiempo en la esfera de la vida, que se llenarán tus calles de sueños amarillos que mueren al anochecer. Dime Padrepueblo, dónde van las emociones que escribimos en el aire de tu noche, dónde va la música de nuestra alegría tras cada momento vivido, dónde guardas el tesoro de nuestros sentimientos nacidos en lo profundo de nuestros corazones, dónde quedan nuestros deseos, nuestros anhelos y sueños, dónde van nuestras palabras al abrigo de tus paredes, en qué universo guardas las estrellas de nuestras miradas. Dime Padrepueblo, en qué profundo rincón de tu alma tierra guardas nuestros corazones hoy ausentes de ti, para unirlos en abrazo fraterno con los que te viven a diario, y así unidos sentirte aún más profundo. Qué fuerza hay en tí que nos une y nos hermana sin tiempo y sin medida, sin espacio y sin letras. Dime Padrepueblo, ahora que el amanecer llama en la ventana de mi ático, ahora que escribo en el aire mientras la cortina del sueño se va cerrando sobre mis ojos, dime........Y en mi corazón, en lo más hondo, una respuesta enciende mis ojos: mira a tu alrededor, mira en tu interior. Todos y cada uno sois parte de mi...... y yo.........yo estoy hecho de vosotros. Y mientras mis ojos se cerraban, Padrepueblo apagaba las luces con la llegada del amanecer.

A un lugar llamado CAMPILLO.
 
 

                                                        http://youtu.be/GnpxTS0E4Gs
 
 
 
 
 
 
 
 

sábado, 24 de agosto de 2013


                                        MADRETIERRA

Hoy vengo a ti, madretierra, cuando el otoño  va vistiendo de ocre y lluvia  tus dehesas y olivares. Voy llegando a ti, padrepueblo, y el paisaje se llena de tierras hambrientas de semillas y sedientas de esperanzas. Los cauces secos de tus arroyos, cual venas hoy dormidas, esperan ansiosos el llanto de las nubes para ver correr la sangre incolora del agua cantarina. Los orgullosos olivos, troncos curtidos en mil dolores, se retuercen un año más, extendiendo sus ramosos brazos en el aire de octubre,  preñados con las perlas esmeraldas de las aceitunas, que inclinan sus cabezas en oración en verde y negro en pos de la vida en forma de gotas de agua. Las centenarias encinas se reúnen en corrillo, un año más, para cantarle piropos y versos a la madrencina,  y muestran complacidas sus tocados bellota y cascabullo. Versos que un día rimara Luis Álvarez Lencero,  alma universal  y  corazón campillejo, haciendo himno y oración a la belleza  vegetal. Canta el aire canción de olor a tierra, olor  a surcos preñados y melodía infinita de vida latente, que aguarda ansiosa la caricia cálida del sol de otoño para hacer crecer la vida en la matriz ocre de la tierramadre.  Las notas líquidas de una canción vienen  cayendo lentamente al  compás de la batuta del aire, que pasea orgulloso, perfumado de otoño,  por cerros y valles, dehesas y bancales, llenando de esperanzas las manos abiertas de la tierra. A la vera  del Guadámez, del Matachel y el Budión, la Andihuela y el eterno Cañuelo, las arboledas visten traje caduco de sueños amarillos, que colgarán mañana de la percha del olvido y caerán al suelo para ser abono de nuevas  ilusiones. El camino apunta hacia el presente y un tímido rayo de sol escribe luz sobre el horizonte cercano. Entre las piedras dormidas de un viejo majano derruído una  flor asoma entre las rendijas pétreas. Entre sus pétalos aún sellados,  escrita en arco iris, se despierta sonriendo la esperanza.
 
                                         http://youtu.be/PFx3a7KfN0c

martes, 25 de junio de 2013


 
 
     DONDE NACE EL OLVIDO
Se ha dormido tres veces la luna llena en los algodones blancos de las nubes, mientras la luz oscura de tus ojos vaga por el cielo yermo de la ausencia infinita. Los pájaros azules de tus manos han volado lejos del frío invierno de las mías y la campana dulce y rosa de tu voz ha callado y no resuena en los valles hoy dormidos de mis oídos, sordos ante tu silencio negro. Se han dormido los arroyos cantarines de tu risa, helados en un vacío que te llama a cada instante. El aire que me envolvía, perfumado de tí y de tu esencia se ha hecho un muro de silencios incoloros, una pared con ladrillos de ausencia que me ahoga a cada paso, y tu vacío llena con ráfagas de olvido el espacio que abrazan mis recuerdos.
Hoy quisiera volver atrás, al tiempo sin medidas de aquel sueño en que llegaste un día. Hoy quisiera regar con esperanza la planta de ensueño que sembraste en mi alma. Hoy quisiera volver a cuidar aquel jardín de rosas que florecía en la tierra negra de tus ojos, quisiera que el aire puro de las montañas doradas de tu pelo perfumara de nuevo el espacio vital  de mi sueño soñado. Hoy, como nunca y como siempre, quisiera correr a tu lado, respirarte, oírte, vivirte, serte. Hoy hubiera querido muchas cosas, pero la imagen de tu figura ausente, lejana y difusa, casi nada, se diluye a cada instante, tras cada paso, en los valles oscuros de la ausencia, en el país de nunca jamás, allá nace y habita el olvido.-
             

 
                 http://youtu.be/7cFu9RfR6js
 

sábado, 1 de junio de 2013

SUEÑO Y LETRA

Rimas de silencios en el aire,
       golondrinas de versos en el cielo,
miradas ausentes sobre letras
  que escriben acordes de deseo,
       rimando en el fondo de unos ojos
          un latir hecho de letras y de sueños.
----------------------------------
Las letras escriben sueños,
   los sueños sueñan con letras,
y traspasando deseos
      y pintando versos de estrellas
unos sueños sueñan sueños
y unas letras sueñan letras.
---------------------------------
Aquellas miradas
escritas con tarde y sueños
volaron hasta el cielo azul,
y allí se quedaron,
         entre las tinieblas de un deseo,
      y la realidad oscura que llega
     tras el rosa y oro de la tarde. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
       

jueves, 9 de mayo de 2013




                                       EVOCACIÓN

Pintaba la madrugada colores de alba y luna, el presente se asomaba  entre hojas de árboles encendidas y abrazos de farolas en flor. Camino hacia la mañana y un telón multicolor de música adorna mi caminar a solas. Ausente entre multitud cierro mis ojos, para soñar, un día más, con la noche que se vá y el día que amanece. Bajo despacio al encuentro con la realidad cotidiana que busca su amanecer entre raíles, bajo tierra. Un millón de historias se confunden en mil destinos, y la mía, una más, se cruza con mil miradas, mil ojos llenos de sueños y mil sueños llenos de amaneceres. En un momento, sin saber por qué, abrí mis ojos, y tras los cristales de la realidad una imagen se recortó en el aire, TÚ. Una cortina ausente de años cayó entre  realidades, una emoción apagada se encendió de pronto cuando las luces negras de tus ojos negros iluminaron el valle dormido de los míos. Y pasó un lapso de tiempo oscuramente corto, luminosamente cierto. Un pitido, cruel e intenso, fugaz como un suspiro, rompió el hechizo, y te fuiste dibujando un adiós con tus manos y un beso en el aire con tus labios. Viajé de nuevo al espacio en que me habitas, y dejé que el tiempo volviese a pasar sin tiempo y acaricié  tu nombre con la emoción de letras nuevas. Y dejé que la luz de tu recuerdo iluminara el nuevo día que asomaba al final de la escalera.-
 
 
 
 
                                                    http://youtu.be/W7YTYWxQc4U
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

sábado, 30 de marzo de 2013


                                       CORAZON DE PRIMAVERA

Pasea Marzo entre alfombra verde de siembras con cuerpos inhiestos de versos verdes y cabezas de espigas en esperanzas. La suave brisa de la tarde trae aromas de rojo carmín y ojos negros en las frágiles amapolas que bailan al son de la música del aire. El cielo viste camisa azul con besos blancos de nubes soñadoras, y el sol, de oro enamorado, dibuja sombras de luz y encina por los caminos del día, venas de tierra que conducen la sangre incolora de los sueños. Los ojos se llenan con la música verde del paisaje, y llega hasta los oídos la caricia en colores de mil canciones en mil tonos de vidas. Se desborda el alma y el corazón escribe sensaciones, las manos atrapan el horizonte de punta a punta y los poros de la piel recogen sentimientos que nacen a cada paso.
Cierro los ojos y detengo el tiempo entre los dedos, dibujo ensoñaciones al compás del arroyo cantarín del Cañuelo, que rima canciones de agua en su viaje al encuentro con el Guadámez.
Acompañan sus sones las esbeltas cañas que abrazan el aire con los dedos verdes de sus hojas y una coral de trinos infinitos resuena en los rincones sin forma de la dehesa, jilgueros y pardillos, verderones y perdices, mil cantores alados que dibujan las notas sin partitura de sus voces en la catedral vegetal de las encinas y los olivos.
Y cada átomo que me rodea, que me envuelve por doquier es parte de la VIDA, que escribe vida con distintas letras y formas, paleta en arco iris de un tiempo y un momento llamado Campillo que llevo conmigo en lo más hondo para vivirlo cada segundo intensamente...


 
 
 
 
 
 
 
 

sábado, 2 de febrero de 2013

                            REENCUENTRO
La vieja carretera, compañera y amiga de años y aventura, me saluda una tarde más con abrazo negro de asfalto y gris cemento de acera nueva. El Castillejo, al fondo, se viste de oro cuando los dedos púrpura de la tarde  acarician sus centenarias piedras. Lleno mi alma a golpe de mirada y guardo en la piel y el corazón el  olor y el sabor de éste momento infinito. El aire se torna amigo y sentándose a mi lado me cuenta ecos de jazmín y rosas, mientras el Pilar susurra su eterna canción de agua. Cierro los ojos y guardo ecos y olores, tarde y paisaje en ése rincón profundo,  oculto e infinito que llaman YO. Abro los ojos, y como flotando en un sueño, etérea y real… Tú. Y se para el tiempo en un instante y tu nombre se dibuja con estrellas. Tu sonrisa infinita de arco iris extiendes, como entonces, por mi cielo, mientras envuelves mi  presente en el universo negro de tu mirada,  tan imposiblemente real, tan realmente  tú. Y al saludarnos la campana de tu voz rompe 45 años  de sueño, tu beso vuelve a nacer y enciende mejillas de nueve años, y tus manos dibujan el mapa de las mías al  toque sublime del reencuentro.  El mar dorado de tu pelo escribe olas de rizos al compás del aire que susurra sensaciones con aromas ya dormidos en tiempo de un recreo, mientras fundimos  nuestras vidas en unos minutos eternos. Se escriben los recuerdos en presente  con la pluma cantarina de tu voz, y tu risa dibuja momentos con ecos de aula y juegos al amparo de la tarde campilleja. Se desliza el tiempo en sensaciones y la piel grita emociones a golpe de latidos, mientras mis ojos se pierden, una vez más, en el infinito negro de tu mirada a contraluz. Campillo ha encendido sus calles  poniendo neón y metal a la noche que llega. Es el momento cruel de volver. Y me abrazas rompiendo despedidas, y mis ojos, llenos de ti, escriben tu nombre con letras de lluvia. Hasta luego has escrito en mi mejilla con un beso, mientras etérea y sutil, como un sueño, has vuelto al momento del mundo en que me habitas. Y como en un imposible más tu sonrisa ha pintado un arco iris en la noche y el cielo se ha vestido con el infinito negro de tus ojos.-                                           

                                                      

                                             
                      
                                                   Imagen bajada de la red

                                                   http://youtu.be/8vzwwThpD_Q

miércoles, 14 de noviembre de 2012

                                        CRISTINA
Ahora, que el verano se ha dormido entre hojas secas, que lo vivido se escribe con tinta de recuerdos, que las sensaciones se guardan en el armario del alma para revivirlas al atardecer de un sentimiento. Ahora, que el presente dibuja lejanía, y escribe ausencias en el folio de cada amanecer. Ahora, que el tiempo no pasa y se pierde su pasar entre el afán diario y el deseo por realizar. Ahora, que cada noche es una página oscura a la espera de la luz del amanecer, que la madrugada es amiga inseparable, que la música es abrazo amigo, cómplice de mil paseos por las calles del recuerdo, cuando los pasos se miden a fuerza de añoranzas. Ahora, que lo cotidiano se hace paisaje, que buscas en cada rincón la chispa que encienda tu amanecer. Ahora… se ha tornado verde la luna llena, verde la playa dormida, y verde el mar. Las calles y las gentes, la noche y las estrellas se han vestido de verde esmeralda. Suena verde la música amiga, y el amanecer dibuja en tonos verdes su renacer diario. Verde  el horizonte y verde el camino de una nueva esperanza. Y mientras escribo a la luz de tu  sonrisa el atardecer dibuja en verde el eco de tu mirada.
A Cristina Valenzuela Caballero.
http://youtu.be/U1RY--Jnu6E

miércoles, 26 de septiembre de 2012

                                       GRACIAS
Ahora, que se han cumplido cinco  meses del nacimiento del presente blog, que el número de visitas es a día de hoy de 856, hoy, que es un día más, un día cualquiera, con sus problemas de crisis y demás, hoy quiero por encima de todo decir GRACIAS. Gracias a todos los que habéis entrado en el blog. Unas veces movidos por la amistad, otros por la curiosidad, otros…, por mil razones, cada una de ellas válida. Gracias, a los que entrasteis una vez y no habéis vuelto, porque al menos me habéis conocido, aunque a mí me gustaría conoceros a vosotros. Gracias a los que la amistad os ha abierto la puerta, y cada vez que podéis la traspasáis y os venís un ratito hasta mi ático para compartir conmigo el momento mágico de la lectura a la luz de la distancia. Gracias  a vosotros mis paisanos y paisanas de Campillo de Llerena,  que sé que estáis ahí, unos desde el pueblo y otros desde la ausencia,  vuestro calor es la luz  que ilumina  el cuartito del corazón desde el cual escribo. Gracias a los que visitáis éste ático  rompiendo fronteras, Estados Unidos, Rusia, Alemania, Suiza, Argentina, India, Reino Unido. Gracias por hacer que estas letras vuelen allá donde estáis y sobre vuestro cielo dibujen mi corazón envuelto entre sentimientos. Gracias por llenar mi ático de aromas de otros cielos y de  luces de otras calles, por invitarme a vuestro rincón y vuestro momento. Nada me gustaría más que poder conoceros a todos, uno a uno, y entregaros en mano mi mejor sonrisa y mi abrazo sincero. Gracias también a los que me criticáis, aunque no lo hagáis público.  Gracias también a los que la amistad les dio la llave  de mi corazón y dejan cada día una ilusión, una alegría, una sonrisa, en la ventana de éste ático. Gracias asimismo a los que han repartido la semilla del blog por sus caminos virtuales, por abrir las alas del blog a otros aires y otros cielos. Gracias a todos y todas.  Sólo una cosa más. GRACIAS muy especiales a dos personas que comparten algo más que el nombre. Gracias a ellas, a su empuje, a sus ánimos, a su tesón, a sus ideas, a su cariño inmenso, a su apoyo, a su estar siempre ahí, aunque no se vea, pero SI se nota. Gracias Kris Callado, por ayudarme en todo momento. Principio y matriz, AMIGA. Gracias Cristina Valenzuela, por ser y estar,  por sembrar de sonrisas la aventura de escribir.  A las dos, Cristina y Kris, gracias por llenar de luz y alegría la hoja blanca de cada vivencia, y por dibujar  en mi ventana el sol nuevo de cada amanecer.
http://youtu.be/sNHs25qtAqI

jueves, 13 de septiembre de 2012

                    VIEJO Y QUERIDO CAMPILLO 
Viejo y querido Campillo, que duermes bajo el sol de agosto sobre almohada verde de encinas, y cubres tu cuerpo con sábanas de trigo y sol. Vuelvo a ti, a mi raíz y principio, a mi ser más íntimo, para encontrarme a mí mismo, para sentirte y sentirme vivo. He vuelto una vez más, para dibujar pasos en el lienzo de tus aceras, para  revivir emociones en las paredes del recuerdo, para llenar de momentos mi presente lejos de ti. Una vez  más vuelvo para sentir  como el tiempo dibuja arrugas en tu piel tierra, y como el presente rompe tu cielo azul con firma gris de metal y cemento. He descalzado mis pies en tu tierra madre para sentir tu latir terruño llegando hasta mi alma.Me he sentado en una esquina del tiempo para escuchar al aire contarme viejos cuentos de infancia, he paseado con la torre, orgullosa de blanco y ladrillo,  para revivir historias al cobijo de sus portales y el latir de sus campanas. He vuelto a llenar mis ojos de sensaciones dormidas y mi corazón se ha llenado de sueños escritos en tu cielo de azul infinito y noches eternas de Cañuelo y estrellas. He guardado en un rincón del alma el calor del abrazo amigo, la luz infinita de mil miradas, el latir de la sangre en cada reencuentro, las emociones escritas con lágrimas de alegría. Me ha despertado tu amanecer con música de silencios y cortina de arco iris, he vuelto a pasear de la mano de tus tardes, con el oro de tu sol poniente y el olor de tus campos recién segados. Una vez más Campillo, he vuelto a ti para vivirte, para sentirte dentro. Mañana es día de volver al futuro, y mientras beso tu tierra madre, más allá de Campillo, el presente dibuja esperanzas con la luz del atardecer.


                                         http://youtu.be/wGhvqaoSpmM

martes, 17 de julio de 2012

DOS AMIGOS

                                                               DOS AMIGOS
Viste ésta tarde Campillo traje gris de invierno y lluvia. Camino calle abajo por la Arrecada aún sin asfaltar. Busco las losas de piedra que forman las aceras esquivando el centro de la calle cubierto de barro y piedras. La luz mortecina de las pocas farolas que hay cabecean al compás del aire y dibujan sombras entre los portales, mientras el silencio  y la tarde se funden un poco más allá de la ermita del Divino Señor, dando paso a la noche. Llego a casa y una candela chispeante me saluda con abrazo cálido, y esparce su calor a golpe de llama y chispas. Arde la leña con traje rojo de fuego, y unas tenazas buscan una brasa para encender un cigarrillo. Una mesa baja sostiene orgullosa una botella de vino, varios vasos y unos platitos con aceitunas, queso o chorizo. Una vieja gorra apoyada en la rodilla derecha  y unas manos con mil historias me saludan, mientras una mirada limpia y sincera, y una sonrisa franca  me dan la bienvenida como siempre. Al otro lado una mujer, luminosa como una mañana de verano, y cálida como una hoguera, me abraza con voz de terciopelo. Ella se afana con sus tareas, mientras el hombre comienza, una noche más, a hilvanar su historia.  Sus pies, Mecánico, un gato amarillo, ronronea complacido al compás de las  gotas de lluvia, que comienza su concierto de música de agua con tambores de teja y canalones de latón. Manuel desgrana vivencias a golpe de callos en las manos y surcos en la frente, al tiempo que Griselda asiente con la cabeza y sus manos dibujan sus quehaceres en la cocina. Colgando del techo, los frutos de la última matanza consuman su madurez a golpe de humo. De vez en cuando Manuel, entre historias, llena los vasos de vino y atiza la candela, que alegra su baile y su música con llamas más altas y un chisporroteo más sonoro, mientras el humo sube lento en volutas grises, camino de la chimenea, para perderse en el cielo gris y fundirse con la tarde. Una tras otra las historias se suceden mientras el tiempo pasa, callado, como de puntillas,  entre las manecillas del reloj. Miro a los dos, ahora sentados juntos, y un río de sensaciones me invade, al tiempo que me cuentan una vivencia más, su lucha, su esfuerzo, sus hijos, el libro de una vida abierto de par en par, unas páginas leídas al calor de una hoguera y que el tempo ha hecho imborrables. Se miran, se sonríen, y prosiguen con una vivencia más. Es tiempo de irse, y tras apurar el vaso de vino  y el cigarrillo miro la escena por enésima vez. Grabo cada detalle en el corazón mientras su sonrisa ilumina el pasillo camino de la calle. Juntos vuelven a la cocina para proseguir sus vidas, Manolo, el hijo mayor y yo nos vamos a intentar vivir las nuestras junto a otros amigos.  Sigue lloviendo en la antigua calle Arracada, en Campillo, pero no nos importa, ambos compartimos un inmenso paraguas.
A Griselda Pascual Coronado y Manuel Valenzuela Vitar, IN MEMORIAN, por compartir tanto al calor de su candela.
http://youtu.be/gc3UBE9_0kU

sábado, 7 de julio de 2012

                                               SARA
Se marchaba julio en las hojas del calendario cuando llegaste a mi vida. Tanto tiempo de espera se unió en tus carnes, tanto sueño se hizo realidad en tus ojos, que cuando te ví por primera vez supe que eras alguien muy especial. Cada vez que podía iba hasta tu casa para verte, y así hice de mis brazos una cuna para ti, para mecer tus primeros sueños, y alguna vez te canté una nana en el silencio del comedor a oscuras, hasta que se apagaban los diamantes de tus ojos. Alguna vez sostuvo mi mano la cucharita donde comías, y alguna vez jugamos juntos mientras tu madre te lavaba, y luego ya  limpita y oliendo a colonia, como nosotros en días de domingo, tu madre te ponía en mis brazos, mientras embobado acariciaba las rosas encarnadas de tus mejillas en flor. Y  fuíste llenando los días de horas de juego interminable, de minutos infinitos de felicidad, de segundos eternos de alegría. Y mi vieja cámara de fotos te buscaba en cualquier rincón, en cualquier momento, y con su lápiz de luz y su ojo mágico dibujaba tu retrato en el espejo de una foto. Y así te dibujó entre muñecas, jugando con Manolo, tu padre, en un sillón, de pié, cuando tus piernecitas apenas te sostenían, o en tu cama recién despertada. Y te buscaba por los rincones de la casa, mientras tú, como una ardilla pequeñita recorrías  el pasillo de principio a fín y buscabas tras las cortinas o las puertas o bajo las sillas la cueva maravillosa donde  esconder tu risa, la misma  que abrías feliz cuando te encontraba. Y fuíste creciendo, y descubriste otro mundo donde había seres como tú, pequeñitos, maravillosos, donde empezaste a vivir la aventura de la vida. Y seguí buscándote y hallándote, de pastorcilla en un belén o de… no sé qué en un carnaval. Y así fuíste llenando mis días, con una sonrisa en los labios y una luz de esperanza en los ojos. Un día, mi destino hizo que el barco de mi vida pusiese rumbo a un futuro distinto, a un puerto diferente. Y llené mis maletas de ilusiones y esperanzas, y también de recuerdos, y así llegué hasta ésta otra orilla, donde lucho y me afano, vivo y amo, donde hallé la otra mitad de mi vida, la que buscamos afanosos, y que hoy pinta mis amaneceres con el arco iris de la felicidad. Y aquí entre ruidos y cables, gentes con sabor  y olor a mar, aquí donde la  distancia se mide a golpe de añoranza, donde los atardeceres se tiñen de oro en el espejo del mar, aquí donde la noche no duerme y se escriben mil historias en cada rincón y cada segundo, aquí guardada en el corazón te recuerdo hoy. Y pienso en aquella muñeca de cabellos de oro, y añoro impotente sus besos al salir de la escuela y el abrazo verde de sus ojos infinitos. Y un día, casi sin querer, sin darnos cuenta apenas, te brillarán los ojos de forma especial, e ilusionada me hablarás de tu primer amor. Y te escucharé feliz mientras unas lágrimas rebeldes recorrerán mis mejillas. Así veré como aquella muñeca de cabellos de oro se vá para no volver, al país donde yace dormida nuestra lejana infancia. Y con el  adiós a la niña daré la  bienvenida a SARA,  la mujer, que nada más nacer llenó mi corazón de alegría, y hoy que se casa llena mi alma de orgullo.-
A Sara Valenzuela Caballero, en el día de su boda.
A Manolo y Mª Jesús, sus padres, por tanta alegría compartida.
http://youtu.be/peWWBdyFD30

miércoles, 4 de julio de 2012

                                              ANTONIO  Y  PEDRO
Hoy quería encontrar la más hermosas palabras para haceros un homenaje,  hoy quería hacer la mejor de mis fotos para teneros para siempre, hoy quería rebuscar entre mis recuerdos para encontrar la mejor de vuestras sonrisas. Hoy quería bucear entre tanto recuerdo para encontrar los mejores momentos, hoy quería  ser el que nunca fui y así dar lo mejor de mí  como abrazo eterno. Pero hoy las letras se han perdido en el mundo de las emociones, hoy  sólo hablan los ojos  con letras negras de lágrimas, mientras el corazón  se  encoge en un nudo que nos ahoga cada instante. Hoy no hay día ni luz, ni aire ni pájaros, ni paisajes… nada, como si repente todo se hubiera ido con vosotros. Mañana será otro día, y nada  volverá a ser igual, y en vuestro lugar, en nuestros corazones, hay ya un hueco eterno imposible de llenar. Hoy ha amanecido un día más en Campillo, un día como otro más, y el en aire de sus calles y  el alma de sus gentes  ya para siempre  vuestro nombre y vuestro recuerdo eterno. Antonio y Pedro,  un abrazo hermano, una oración y hasta luego.
                         Paz profunda
                         De la ola que corre hacia ti.
                         Paz profunda
                         Del aire que fluye para ti.
                         Paz profunda
                         De la callada tierra para ti.
                         Paz  profunda
                         De las estrellas que brillan para ti.
                         Paz profunda
                         De la noche apacible para ti.
                         La luna y las estrellas
                              Vierten su luz benéfica sobre ti.
                          Paz profunda para ti.
                                                                 Bendición gaélica
       En recuerdo de ANTONIO CERRATO TAMAYO Y PEDRO FERNANDEZ SANTOS
                        http://youtu.be/jEmk1zMrkhM

miércoles, 27 de junio de 2012

VACACIONES

                                                                 VACACIONES
                            
Amanece Julio tras la ventana de mi ático y con él llega un nuevo anhelo de vacaciones, que un año más, me llevarán a mi querido Campillo, mi pueblo. Es el momento, con la llegada del verano, de volver a pensar en le viaje hasta allí, de pensar en cada uno de vosotros, a los que me uniré en un apretón de manos para unos y en un fuerte abrazo para otros. Es el momento de los encuentros, anhelados unos e inesperados otros, es un volver a las raíces, a la madre tierra, a paisajes y caras tan queridas y añoradas a la vez. Llegan asimismo las preguntas, y el mirarte de arriba abajo, intentando descubrir un mínimo detalle de cambio, de forma de ser, de físico, como si de un examen se tratase, para mantener la pureza de la raza campilleja. Vendrán después las copas de vino, una tras otra, y los gazpachos, y el cochinillo, y el calor agobiante, y...la siesta, bendita sea. Cuando ya el sol vaya declinando volverán los cantos de los pájaros sobrevolando la torre, y las golondrinas. Volverán las golondrinas con su traje oscuro a cruzar nuestros cielos, nuestras calles, mientras el aire se llena de voces y caras nuevas.
Vendrán días en que uno siente las raíces vibrar con lo propio, lo genuino, lo auténtico, días que se grabarán a fuego y que se guardarán en el fondo de la mente para cuando llegue el otoño y caigan las hojas del calendario y señalen  la vuelta al lugar de exilio voluntario. Para entonces se habrán llenado las maletas de vivencias y el corazón de sensaciones, y los ojos irán saturados de un paisaje y unas calles que serán tan sólo recuerdos cuando las hojas de los árboles se pinten de amarillo y entonen su danza de muerte hasta llegar al suelo.
Hasta entonces tan sólo un deseo, que amanezca Agosto tras la ventana de  mi ático
     vivenciasdesdemiático.blogspothttp://youtu.be/51a84eDbDrU