domingo, 26 de febrero de 2017


                                                    MIENTRAS DORMÍAS

Por  la vereda azul y rosa del amanecer, entre trinos y  oro de alborada, he llegado este nuevo día hasta tu almohada. He llegado hasta tu sueño dormido y me he sentado en tu latir a solas. He visto tus ojos surcar el océano de  los sueños para quedar amarrados en el puerto blanco de la blanca almohada.
 He visto tus manos entrelazadas, como queriendo abrazar entre los dedos los límites redondos y azules de tus sueños. He sentido tu respirar a flor de piel en un latir de deseos encadenados, he visto tu perfume, como en una nube llover tu esencia sobre el mundo, ahora nebulosamente transparente de tu ser dormido.
 He visto el mar azul de tu cuerpo latir bajo las olas blancas de tu respirar en la playa de algún mundo etéreo y lejano. La sinfonía monocorde de un tic tac a solas pone notas redondas a un tiempo que se pierde en un reloj sin esferas ni agujas. Ilusionado, me he sentado al borde de tu madrugada, y mientras dormías apagué la luz de mi día para fundirme con la luz de tus sueños, y paré el reloj de mi tiempo para hacerlo acorde con el tuyo.
 Cerré mis ojos con los tuyos para fundirme con el oscuro infinito de tu universo, paré por un momento mi latir a solas para ser uno contigo y latir sensaciones al compás. Paré también mis pasos por la acera hermana de tu caminar en sueños, para unir caminos por los senderos azules del caminar a dos pasos.
 Dejé mis deseos extendidos sobre la sábana verde de la esperanza para unirlos a los tuyos y que florezcan juntos en la primavera del nuevo día. He fundido mis manos con las tuyas para que tu piel escriba, unida a la mía, sensaciones de letras imborrables.
 Mi respirar se ha sentado junto al tuyo y mis pulmones se llenan de tu aire para fundir hálitos de vida en un solo respirar.
 Y mientras mis ojos se van cerrando, poco a poco, he apagado mi amanecer, una vez más entre los faros de universo de tus ojos. Arropado por tu aroma y cubierto por tus manos he cruzado el umbral de la realidad para fundirme, un día más, en la luminosa verdad de tu presencia.  
 
         
                                      Imagen bajada de la red
                                      https://youtu.be/oHONFub5MPM

sábado, 4 de febrero de 2017


                                               TIEMPO MUERTO
Hablo silencios en este amanecer cuando la voz a oscuras de un trueno ha sonado tras los cristales de mi ventana. Como buscando un cobijo mis letras se han fundido en una nube azul, tras el cristal opaco de mi pluma dormida.
 Las palabras, ausentes de alma y vida, se han quedado como transparentes por los caminos sin forma de un folio en blanco. La música ha guardado sus colores arco iris  entre las formas difusas de nubes de silencio, y las notas ambarinas guardan su perfume a primavera en un pentagrama de horizonte que huele a espera callada.
 Los pasos del tiempo se han ido espaciando, más lentos, como queriendo escuchar su tic tac entre los regueros de segundos por aceras redondas. Los árboles, callados de silente desnudez, van entregando su tributo amarillo de hojas caducas al paso susurrante de un aire con cara de invierno y manos heladas de escarcha y frío.
 El suelo se llena de sueños vencidos, de promesas ya caducas, de ilusiones segadas con voz de hielo, formando una alfombra de tiempos muertos, un libro de sueños olvidados que irán a fundirse con la tierra cuando el aire borre sus pasos a golpe de rincones y de tiempo.
 Los colores han guardado sus canciones de ilusión y anhelo  en el armario redondo de una sonrisa en duermevela, y dibujan un paisaje  de gris forzado  en una mirada dormida tras un sueño. Sobre el pañuelo gris de una niebla entre las manos  el sol de mediodía escribe con dedos de oro letras de esperanza que se funden en ventanas doradas, que se cierran ahogando su voz de luz.
 La esfera blanca de un reloj se ha hecho un pasillo redondo por donde van pasando  los números,  como en un desfile sin vida, como en un pasar sin alma, como en un tiempo sin medida. Miro sin ver y busco un lugar donde reposar la mirada, donde descansar mis pasos, donde soñar esperanzas, donde abrazar ocasos a la luz de las estrellas.
 En un rincón de mi sueño a solas, entre sábanas de universo en los ojos se ha encendido el juego infinito de tu mirada a la luz del reencuentro.  Por el horizonte infinito de un abrazo en espera, a la luz tenue de un beso a contravía el día se ha dormido en una almohada hecha de sueños, en el espacio que ocupa tu nombre entre mis manos. 
 
 
                                      
                                       Imagen bajada de la red.
                                       https://youtu.be/cUFB-BxxkoY

lunes, 23 de enero de 2017


                                                                    LA HOJA

Había cesado de llover y un tímido rayo de sol se asomaba por entre las nubes que se alejaban con voces de trueno y gritos de relámpago. Olía la tarde a tierra mojada, olía el aire a esperanza tras el cristal líquido de miles de gotas prendidas en las ramas de los árboles.
Aferradas a la vida en abrazo vegetal con la rama madre algunas hojas luchaban para parar el tiempo intentando retrasar el fatal momento del macabro baile. Tapizado de amarillo el suelo del parque semejaba una alfombra vegetal tejida  de olvido que el viento movía en olas sin destino.
En su postrer baile una hoja ha llegado hasta mi ventana y se ha quedado como esperando. La he cogido en silencio por su brazo ahora roto y seco. Con apenas un hilo de voz y el corazón casi parado me ha susurrado su vida. Fue a nacer allá por el mes de marzo, cuando el tibio sol despertaba a la vida, y esta amanecía jubilosa entre verdes de esperanza y arroyos cantarines.
 Hija de una yema durmiente fue creciendo al amparo y cobijo de la rama madre y el padre tronco. Aprendió que su vida nacía allí donde la tierra es una, donde las raíces en lucha oscura buscan y elaboran el sustento diario.
Dando soporte a la vida, una columna se eleva hasta casi tocar el aire por dónde la vida circula desde la tierra hasta el cielo. Acariciando las nubes se encuentran las ramas, soporte del pulmón verde de las hojas. Deseó desde pequeña ser flor, y luego fruto, para poder ser semilla, deseó también ser rama para poder ser brazo y soporte, pero la vida le regaló ser una hoja.
He conocido me dice la luz dorada y verde de mayo, y el olor de la vida en primavera, he conocido el oro y sol del aire  secano de agosto en flor, he sentido la melancolía rosácea del otoño en atardeceres infinitos, y he llorado de frío y lluvia en noches de nieves y vientos helados de invierno.
He bailado al son de mil vientos  y cantado canciones de mil colores con olor a mayo en flor. He jugado al escondite con el viento encendido de julio y los primeros aires  frescos de septiembre.
He oído jubilosa la canción de esperanza de la sementera tras el eco frío del acero del arado, y he llorado frío y soledad en noviembre de ausentes y difuntos, he sido enebro y muérdago en el humilde portal con el que recuerdas al  Padre Común.
 Ha llegado el momento, el del último suspiro,  para abrazada al aire en sutil pareja de baile, iniciar la macabra danza que, llegando hasta el suelo, alfombre la madre tierra y sea abono para vidas nuevas.
He vivido mi vida amigo mío, y ahora toca otro momento. Mañana cuando no esté seré tan solo olvido en la alfombra del suelo. Un día nací para ser útil y ahora me voy satisfecha. Espero leerte un día desde la eternidad de un libro. Desde lo efímero de mi vida un abrazo de verde esperanza.
PD: Planta un árbol.
 
                                      
                                      Imagen bajada de la red
                                      https://youtu.be/GnpxTS0E4Gs

miércoles, 11 de enero de 2017


                                                         AL AMANECER

Hasta mi ventana azul llegan ansiosas en este amanecer unas letras transparentes. Con el alba pintando de rosa su mirada de azul y deseo, con sus manos cubiertas de espuma transparente, con mil anhelos guardados en la arena de los sueños. Con todo su ayer y su hoy, su presente y su futuro guardados en un cofre hecho de besos, con todo su ser entre letras azules han llegado hasta la playa blanca de mi folio en blanco.
Sobre una barca  de folios en flor han traído el tesoro de mil sentimientos, y lo han guardado en la bodega del ayer y la cubierta del mañana, al cubierto del hoy con una nube de esperanza.
Con el alma entre las manos han empujado la barca, mar adentro, camino de un destino que empieza donde nace el sol, donde el horizonte se hace curvo, donde la tarde se funde con la noche y la noche abraza al día.
Y el mar se ha llevado barca y cofre sobre su lomo de espuma y olas, más allá de lo infinito, donde el cielo se une con el mar, donde el deseo se hace instante, donde el corazón se funde en beso eterno en unos labios que escriben esperanza en la antesala del día, a la espera de una mejilla blanca de rosa blanca, roja de rojo coral. 
En una playa encendida de sol, sobre la arena blanca hecha folio unos dedos inventan sueños para escribirlos en una mirada de universo.  
 
    
                                       Imagen bajada de la red
                                       https://youtu.be/whbjmTqR_GQ

lunes, 26 de diciembre de 2016



                           

                                CANSADO
 
Cansado de noches en vela, de búsqueda por los vacíos redondos e invisibles de la madrugada. Cansado de emociones ancladas en el mar blanco de un folio, de sentimientos acunados entre los brazos sin forma de los sueños.
Cansado de oír la canción oscura de un corazón que canta latidos en el pentagrama negro de la soledad a solas. Cansado de las caricias inmateriales de manos invisibles, que anudan la noche entre las agujas curvas de un reloj sin tiempo.
Cansado del amargo de deseos azules que se guardan en el cofre infinito de unas letras en la arena de la realidad. Cansado de sentimientos infinitos encerrados en el horizonte sonoro y curvo de la ausencia dolorida.
Mojado por la lluvia de letras incoloras que caen desde las nubes negras de la angustia solitaria. Cansado de abrazos con la nada inmaterial en el eco refulgente de un beso de coral rojo.
Cansado de poemas sin letras y sin forma, que se quedan varados en la arena incolora de los sueños a contravía. Cansado de estar a solas, tan solo con mi yo a cuestas, me he sentado al borde de mi soledad, para abrazar tu yo ausente de mí, y escribir, un día más, tu nombre, para sentirme tú, para sentirte yo.
Mientras se borran los pasos del día, mientras resuenan oscuros los ecos de la madrugada, entre los pliegues dormidos de la alborada que apunta por entre las rendijas del mar, un nombre, tu nombre, unos ojos, tus ojos, me conducen de la mano, suavemente, beso a beso, hacia ese lugar que llaman la mañana.
 
 
                                       Imagen bajada de la red
                                         https://youtu.be/eCAfu1W-ZTg

miércoles, 14 de diciembre de 2016


                                                               CUANDO… 

Cuando el silencio llena vacíos los sueños escriben olvido. Cuando los sueños vagan pasos por camino de silencio los anhelos escriben notas vacías en un pentagrama sin forma. Cuando la ilusión camina por amaneceres sin horizontes la luz se pierde por las esquinas de lo imposible.
Cuando los ojos se funden en la niebla oscura de una música sin notas la realidad se hace sombras en las paredes de los sueños. Cuando el horizonte de olas a contravía se vuelve  un mar sin riberas los anhelos se tornan abrazos en la nada.
Cuando se hace la noche en el mediodía de la esperanza la tarde escribe vacíos en folios de agua y luna. Cuando la nube del deseo se vuelve un océano de imposibles la música se torna lluvia de besos en sequía.
Cuando la playa es un folio sin riberas el mar se torna un naufragio de letras sin destino. Cuando la música se torna un silencio en pentagrama las notas caminan con tonos de pasos a oscuras.
Cuando los dedos abrazan el vacío sonoro de tu yo ausente la ausencia se torna una tormenta entre las manos. Cuando el corazón dibuja sombras la habitación del alma se funde en un horizonte de ojos a ciegas.
Cuando caminar es vivir con destino a ninguna parte el camino se vuelve escalera con pasos de piedra y lluvia. Cuando el ahora se torna minutos de hierro y fuego el momento se vuelve un mar de lava con un horizonte en la nada.
Cuando el día escribe luz en el folio de mis ojos tu mirada escribe esperanzas en un folio hecho de besos.
 
                               
                                       Imagen bajada de la red
                                       https://youtu.be/eZXzYy1a_7A
 
 

viernes, 2 de diciembre de 2016


                                                          ESPERANZA

Ahora que nace el día, que todo es sin ti, que lo soñado se diluye tras ser vivido. Ahora que el día escribe otro tiempo, otra luz, otros colores, otros sonidos, otros sentimientos, ahora lleno de ti, como cada noche, he lavado mi cara y mis manos con el agua clara del amanecer en mi ventana. He abierto mis brazos a la esperanza y la he abrazado fuerte.
Trae olor a ti entre sus pasos de verde primavera, trae tu color en su mirada de azul al mediodía, trae tu sabor entre las notas cristalinas del canto de jilgueros y golondrinas, trae el tacto de tu piel entre sus ropas de ilusión al amanecer, y trae la música de tu nombre entre notas de luz y alborada.
En su canción de jazmín y ocaso brillan notas de estrellas con aromas de arcoíris de rosas blancas y rojas en un piano con teclas de arena y notas de agua. Otro días más sin ti toca vivir imaginando, toca soñarte, como  siempre y como nunca, inventarte como jamás imaginé, intentar vivir a golpe de sueño y anhelo, ilusión y deseo.
Los momentos vitales de no estar contigo se vuelven letras oscuras a la espera del reencuentro a la luz del sueño en el blanco de un folio, tras las nubes del amanecer. Y el instante supremo del abrazo en espera se hace alborada con luz de luna llena, mientras tu beso enciende mi día, y tus manos escriben futuro con letras azules de realidad.     
 
 
   
                                      Foto Pepi Enciso Pizarro
                                      https://youtu.be/w2uXeq0UrWw
      

sábado, 19 de noviembre de 2016


                                           DOS MARES

Esta    mañana de invierno, con el alba pintando rosas en el cuadro del amanecer, he adentrado el barco de mis deseos en el océano infinito de los sueños. Desplegando las velas de la ilusión he adentrado mi presente en el proceloso mar de lo imposiblemente posible.
 El timón, libre de ataduras, marca un rumbo indefinido al compás de los latidos del corazón, mientras el mar del ahora acaricia con besos  de plata los costados de mi corazón velero, y los delfines del tiempo juegan marcando estelas en la esfera del mar.
 La fresca brisa, recién nacida en su cama líquida, llena mis pulmones de emociones con blanco de espuma y sal, mientras los dedos de oro del sol dibujan sueños en el espejo curvo del horizonte infinito. Henchido de luz, cierro los ojos guardando este momento allí donde el yo se pierde en lo inmenso de lo interior.
 Segundo a segundo, el nuevo día va abriendo las ventanas de la vida, llenando de luz y colores el pentagrama en blanco de la esperanza. Respiro el nuevo día y el mar se transforma en otro mar, mi mar de trigo y cebada, con brisas preñadas de azahares, con delfines alados que anidan en nubes verdes de olivos y encinas, con sirenas  que cantan con trinos de jilgueros y verderones, con olas verdes de menta y poleo, tomillo y jara, con playas de arenas rojas de amapolas, y poemas de olores con letras vegetales en las riberas de un lienzo verde de cañas eternas.
 Una tras otra van naciendo sensaciones al compás de un tiempo que se duerme en la luna creciente de unas notas musicales. Busco afanosamente las olas de unas letras nuevas para dibujar entre espuma la singladura imposible de dos mares en un solo corazón.
 Y me pierdo, un día más, en mi absoluta pequeñez, en mi minúscula voz y sombra, en el laberinto azul de unas letras color de mar y forma de anhelo transparente. Mientras la tarde se viste de ocaso y abre la puerta  de la noche, que asoma por entre estrellas sin cuento, mientras mi barco arriba al puerto blanco de una almohada con forma de folio, lanzo al mar mi beso y mi deseo... ¡quién supiera escribir!.
 
                                      
                                        Imagen bajada de la red
                                       https://youtu.be/hSKikPoGvak

lunes, 7 de noviembre de 2016


                                                     NOCHE INFINITA
 
 
Como cada día vimos adormecerse la tarde sobre el horizonte azul de la lejana sierra. Se fueron borrando los pasos del día al compás  de farolas de sueños que se encienden abriendo las ventanas redondas de la noche.
Los escalones de las escuelas, mudos de silencio y piedra, escuchan los ecos del día, y la luna enciende miradas donde otras miradas escriben anhelos. Calladamente cómplice el
tiempo oye contar miradas a contravía, palabras sonoramente dibujadas para ilusionar ilusiones, ecos de anhelos pintados en la cola blanca de una estrella fugaz.
 Y esa noche el verso azul de tu voz sonó a ola oscura de mar ausente, la arena luminosa de tus ojos se fue apagando con la noche, poco a poco, mientras la espuma blanca de tu risa llegaba hasta la playa de tu boca calladamente nerviosa.

Las golondrinas inquietas de tus manos se quedaron temblorosamente oscuras, bajo los aleros confusos del silencio. tus ojos han escrito mil preguntas en el aire, perdiéndose en el silencio de los míos.

Mis labios han escrito  mil miradas perdidas en los pliegues de universo  de los tuyos. Esa noche, como tantas otras antes, como siempre, la eterna y sutil distancia que separa lo real y lo anhelado, se ha fundido al calor de unos deseos, que se quedaron escritos en el folio
oscuro y dorado de aquella noche infinita.
 
                                                 
                                                  Nuestros queridos escalones
                                                   https://youtu.be/Tq684nJPtyY

viernes, 21 de octubre de 2016


                                                                     SOY

Un suave y cálido cosquilleo acelera el latir de un corazón al abrir esta mañana el libro de la vida. Etéreo y frágil llega desde no se sabe dónde y lo llena todo con su alma invisible, se sienta frente a la ventana, y con la luz del amanecer en las pupilas ha tomado una pluma y un sueño hecho folio. Me llaman silencio pero no tengo nombre alguno, soy cómplice y amigo de quién se deja acompañar. Soy espejo del yo interior, del yo profundo,  reflejo de mil momentos donde se cierra la realidad y se abren el alma y el corazón.

Soy un alma transparente para no tapar la realidad, y a un tiempo folio etéreo donde mirar más allá de los sentimientos. Soy impuesto, para callar sensaciones sentidas al otro lado de una mirada, o voluntario, para dibujar invisibles de una realidad latente.  Soy oscuro, para apagar la luz de una mirada de universo, o luminoso, para encender la tarde en unos ojos con pupilas de atardecer.

Soy redondo, como la plaza verde de la esperanza, o cuadrado, como la espera entre cuatro calles, cuatro esquinas hermanas. Puedo ser aroma de primavera con colores de cañuelo en flor, o eco amarillo de canciones de hojas secas.

Tengo en los rincones de mi corazón colores irisados de reencuentros con música de besos, o notas en blanco y negro en el piano de la ausencia. El armario de mi alma transparente guarda vestidos de gala para encuentros a la luz de la luna llena, o puedo caminar desnudo por la playa de la infinita  soledad a solas.

Puedo ser nube de blanco algodón para soñar anhelos en  tonos azules, o nubarrón oscuro  donde escribir tormentas con luz de relámpagos. Escribo con  diástoles azules las letras de un corazón en duermevela, o con sístoles de lápiz y goma para borrar las palabras de un sin querer.

Retrato el día en un folio azul de cielo, y en una cuartilla de estrellas dibujo la madrugada. Soy realista con pies de nubes, espejos del alba, o soñador con estrellas en el techo de un sueño.

Callado, fiel, eterno, infinito, locuaz…a tu lado siempre, siempre.

Firmado: … El Silencio  


                                              
                                              Imagen bajada de la red
                                          https://youtu.be/OFZhhw3QuuA
 

domingo, 9 de octubre de 2016


                            ATRAPANDO EFÍMEROS

Un dedo de luz dorada escribe fantasías en la ventana de  mi amanecer pintando un efímero instante. La puntual y amiga golondrina que hace un efímero arco iris del momento azul de su canto al alba.
 
Sublime e infinito el momento de abrirse el cáliz blanco - encarnado de una rosa con la efímera luz del amanecer en su habitación de hojas verdes.
Efímero instante el espacio infinito que se enciende al abrirse la puerta del corazón y sentirlo llenarse de fresca brisa con olores de esperanza y primavera.

Infinito y efímero momento el  sentir en los oídos las caricias en blanco y negro de unas notas que susurran paisajes emocionales en el lienzo de un corazón hecho piano. Efímera e infinita sentir el agua borrar la noche de la piel y llenar los poros con el aroma del nuevo día.
 
Sublime instante el mirar el azul infinito del cielo y soñar un sueño efímero en la almohada blanca de una nube. Escuchar absorto la efímera canción de plata y destellos de agua de un arroyo en flor con ojos verdes de cañas eternas.

Efímero el momento cuando mis pies deciden caminar pasos hacia otro camino, otro momento. Abrazo efímero el que me llega allende el otro lado de un sueño para unir dos deseos con lazos de ilusión.

 
El momento en que te pienso, efímeramente eterno, se queda guardado, soñando, en la redondez de un tiempo sin agujas ni  números. El vacío infinito de mi yo sin ti, se vuelve efímero y se torna instante a la luz de tu beso en espera.

El océano infinito de tus ojos de universo escribe olas de caricias en la playa efímera de mis manos ausentes, en las rocas dormidas de un abrazo en sequía . La luna llena de tu mirada ausente ilumina con luz de arrullo los valles ausentes de mi mirada a oscuras.

Las letras de tu nombre, efímeramente encendidas, encaminan mis pasos al destino final  de tu abrazo. La rosa blanca en tu  beso al encuentro con el mío perfuma de primavera el espacio vital  en que me habitas.

Hoy quise dibujar, efímeramente en el aire,  el vuelo infinito, la distancia sin tiempo, que une tu boca y mi beso. Y entre  mi sueño y tu almohada, como en un espejo, he retratado mi yo en el espacio efímero de un folio hecho beso.
 
 
 
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                                                 https://youtu.be/wsIMwdScmGM

domingo, 2 de octubre de 2016


                        A LA LUZ DEL DIA

A la luz del día vienen mis pasos caminando por aceras que un día fueron caminos infinitos hacia la realidad.
A la luz del día late mi corazón sístoles de emoción y diástoles de esperanzas en un sentir grabado en el blanco eterno de paredes de cal y luna.
 
Al cobijo del día van mis letras escribiendo vivencias por los renglones azules de unas calles que acunan anhelos entre rincones a la luz de la nostalgia.
Por el azul inmaculado de un cielo a la luz del día, las nubes blancas de unos sueños aguardan sonrientes a la pluma del atardecer, para escribir poemas con letras de ocaso y deseo.

Al cobijo del día, el aire entona canciones con notas de rosa y jazmín, claveles y geranios. Con letras de luz y sombras el sol dibuja paisajes sobre el lienzo transparente del aire. Un color infinito de arco iris inunda con perfume cálido el lienzo del día, cuando los dedos dorados moldean las fronteras rayanas con la tarde.
Al amparo del día, de la mano de mi yo más íntimo, con mi sombra fundida conmigo mismo, más íntimamente que nunca, voy recorriendo mis rincones más profundos, más secretos.
 
A la luz del día, de la mano de la tarde ya cercana paseo por mi yo, por ese otro lado de mis mil realidades. Por ese otro yo que late casi ausente y que revive ilusionado cada vez que se enciende la luz de unas letras.
Al  amparo  y cobijo del día, en un rincón de la tarde que me abraza, unos ojos de universo susurran sueños imposibles con aromas de Cañuelo y luna llena.

Y aquella mirada se quedó allí, prendida entre cañas de verde eterno y agua de plata eterna, prendida en el aire de un deseo eternamente efímero, fugazmente eterno.
 
                                         
                                         https://youtu.be/-tw0qL8D5O4    
 

sábado, 17 de septiembre de 2016


                                                          UN DÍA DE LLUVIA

Llama a la ventana de mi ático la luz del amanecer, tras una cortina de nubes grises, con una sinfonía monocorde de notas líquidas, en blanco y negro, el cielo llora sobre el folio en  blanco del nuevo día. Llueve. La música gris de mil gotas de lluvia, cual notas ausentes, escriben sobre un folio hecho agua. Sinfonía de nubes llorosas que buscan consuelo llorando letras desde sus ojos grises oscuros de tormenta.
Llueve. Gotas negras de silencio oscuro que cantan con voz muda el aria infinita de su infinita soledad, la mudez oscura de los pasos hacia ninguna parte. Llueve. Palabras vacías que resuenan en el hueco insondable del silencio a oscuras. Vacío sonoro que cruza el cielo en relámpagos oscuros, y se pierde formando horizonte entre las formas difusas de las dolientes nubes.
Llueve. Ojos de agua de mirada incierta, palabras sin letras sobre folios de nubes, letras sin forma sobre nubes de olvido, palabras sin ser, letras sin alma que caen fundidas en el vacío del aire hasta llegar a evaporarse y volverse a la nada.
Llueve. Abrazo entre nubes que imploran el beso cálido de un rayo de sol para volver a ser sueño, y ser ola en el desierto y duna en el mar. Olas de arena en el océano del cielo que escriben con agua poemas hechos de viento. Dunas de agua y aire que el viento mueve dibujando oasis entre nubes de tormenta.
Llueve. Soledades líquidas entre un millón de diferentes gotas hechas gentes. Lluvia diaria hecha camino entre mil gentes diferentes, camino diario hecho lluvia entre mil gotas distintas a cada paso. Llueve caricias del cielo con dedos de agua sobre la piel ocre de la madre tierra, abrazos de vida con olor a tierra mojada, canciones de amor y distancia, candela y recuerdos al cobijo de charcos entrecortados, de espejos de  llamas danzantes.
Llueve. Sobre el ayer intentando en vano encontrar los momentos perdidos, rellenar con deseos los silencios hechos de dudas. Sobre el hoy, buscando hacer realidades con ladrillos hechos de sueños. Sobre el mañana dibujando el mapa de sentimientos que nacen al calor de la música del agua.
Llueve. Se ha abierto una ventana sobre el cielo del atardecer un rayo de luz dorada escribe esperanzas sobre el folio de la tarde. Paseo por entre sueños hechos con gotas de lluvia que corren presurosos a fundirse con el arroyo de la vida. La tierra se perfuma de esperanzas y el aire canta canciones de olores nuevos.
Al  abrir los ojos del alma, sobre la mesa de mi ático, un folio hecho de nubes con letras de gotas de lluvia, una ausencia, la tuya, escribió sensaciones al calor de un deseo, a la luz de un anhelo con paisaje de lluvia.  
 
                                            
                                             Imagen bajada de la red
                                             https://youtu.be/w3wfYMArRVg               
 
 
 

sábado, 27 de agosto de 2016


                                                                        QUIZÁ

Quizá las letras del destino no supieron escribir su nombre, quizá el sueño de la Vida no supo soñar su momento.Quizá el deseo no supo dar forma a un anhelo, quizá porque quedó a medio nacer o quizá no debía ni nacer ni ser escrito ni anhelado,ni ser soñado.

Quizá... pero las notas blanco y negro de su música vital resonaron en el piano de la VIDA. Y con la vida le llegó el color , y tamizó de colores las cortinas del amanecer, y llenó de sueños azules las farolas de la madrugada.

Y aunque no debía ser...fué. Y llenó de nombres las paredes blancas de los sueños, y soñó en azul las letras sin forma y los deseos, y deseó en la almohada infinita de lo imposiblemente posible.
Por el camino anguloso y redondo de un mundo llamado tiempo, unas nubes con formas de números corrían por su cielo marcando instantes precisos de un algo llamado VIDA. Y supo de lo efímero de aquellas nubes y corrió hacia el horizonte tras ellas. En lo profundo de su curva, en el presente cercano, a los pies del sol, una fuente con dos caños escribía realidades líquidas en el papel del día.
 Un caño  manaba nubes de números que a golpe de tic - tac ascendían presurosos hacia el cielo. Del otro caño nacían unas letras con forma de deseo que invitaban a escribir un sueño entre renglones de agua.
Llenó sus manos de tiempo y buscó en su corazón ausente un sueño para vivir, una vida por soñar. Y escribió con letras de ilusión anhelos en renglones de agua.
Las nubes del tiempo y los números se fueron haciendo pasado, mientras las letras afanosas buscaban el azul de un folio inmaculado.

Y con su pasar sin ser notado se fueron secando los números, y pasaron las letras a evaporarse.Y sintió que un viento de realidad lo arrastraba y un océano de olvido lo envolvía. Sobre la base de la fuente de las letras y el tiempo, una apalabra quedó medio escrita entre las cenizas del tiempo.
Sobre la arena húmeda de la fuente del tiempo, un deseo a medio escribir estaba siendo borrado por el aire del presente.
La palabra MAÑANA, no vería amanecer.
 
                                            Imagen bajada de la red
                                            https://youtu.be/411iOnRcjAU