miércoles, 5 de abril de 2017


                                        UN SEGUNDO DESPUÉS

Un segundo después de soñarte hago de mis sueños deseos transparentes que vuelan hasta el blanco de tu almohada. Un segundo después de escribirte hago de mis letras olas azules que llegan entre renglones de pleamar hasta la playa universo de tu mirada.
Un segundo después de imaginarte hago de mis deseos palomas irisadas que llegan anhelantes hasta el árbol de la vida de tu abrazo en espera. Un segundo después de pensarte hago de mis anhelos poemas en carne viva, letras de carne y beso en el folio de un corazón entre las manos.
Un segundo después de añorarte hago de mis lágrimas un arroyo cantarín con canciones de cañas de eterno verde y pentagrama líquido con notas de plata. Un segundo después de extrañarte hago de tu ausencia un poema con  letras de sal y espuma en la playa blanca de un folio hecho corazón.
Un segundo después de latirte hago de mi corazón un arco iris de sensaciones para dibujar paisajes en el lienzo inabarcable de mi deseo encadenado. Un segundo después de dibujarte hago de mis trazos un mapa de sentimientos donde guardar reflejada la inmensidad oscura de tu mirada.
Un segundo después de cantarte hago de mis notas un ramo con perfume a primavera y beso en flor con matices de alba entre los dedos. Un segundo  después de ansiarte hago de mis latidos pasos con destino a la esperanza con arcenes de alba y luna.
Un segundo después de anhelarte hago de mis anhelos golondrinas azules para llegar hasta el balcón de tus labios y rimar besos con palabras de ilusión. Un segundo después de abrazarte hago de mis brazos un océano sin riberas con olas de caricias a contravía.
Un segundo después de besarte hago de mis besos un himno con notas encarnadas en el pentagrama redondo de tus labios en espera. Un segundo después de acariciarte hago de mis caricias una lluvia de gotas de agua en carne viva, para llegar hasta la tierra madre de tu piel entre mis dedos.
Un segundo después de todo, vuelvo a empezar a soñarte, escribirte, imaginarte, añorarte, extrañarte, latirte, dibujarte, cantarte, ansiarte, abrazarte, anhelarte, besarte y acariciarte. Porque tú eres mi dulce sueño,  mi deseo encadenado, mi corazón entre las manos.
 
                                             
                                            Imagen bajada de la red
                                            https://youtu.be/xPXWxPdQMSw
 
 

viernes, 17 de marzo de 2017


                                          DONDE

¿Dónde  van los sueños imposibles, cuando la luz del amanecer ilumina su imposible realidad? ¿Dónde van los deseos prohibidos cuando la luz del alba enciende el día en una almohada transparente?
¿Dónde van los pasos dados por caminos sin riberas, al filo de lo inconsciente, cuando el sol del mediodía ilumina las calles del presente? ¿Dónde van los caminos transparentes recorridos por pasos hacia ninguna parte, con destino incierto y final indefinido?
¿Dónde van las notas irisadas a veces de músicas imposibles, y otras en tonos de blanco y negro al calor de un abrazo en espera? ¿Dónde van las canciones en carne viva que late la voz a oscuras de un corazón a solas?
¿Dónde van las miradas que se pierden en el infinito, cargadas de ausencia y soledad, o preñadas de esperanzas al encuentro en las puertas del día? ¿Dónde van los espacios infinitos que se forman en miradas ausentes, entre los universos oscuros que nacen de miradas a contraluz, infinitas y efímeras, eternas y fugaces?
¿Dónde van las caricias que se quedaron dolientes en el aire de la ausencia? ¿Dónde van los doloridos abrazos cansados de abrazar sueños en el aire?
¿Dónde van los besos en sequía, esos que se dan al aire de un sueño con los labios de un deseo? ¿Dónde van las caricias encarnadas de unos labios de coral sobre las rosas rojas de mejillas encendidas?
¿Dónde van los recuerdos no vividos, nacidos a la luz de lo irreal y sentidos con el alma entre las manos? ¿Dónde van los latidos en espera, que sueñan ser realidad en la puerta del deseo?
¿Dónde van las letras que se quedan como a oscuras en el túnel transparente de un bolígrafo sin alma? ¿Dónde van las golondrinas azules de unas rimas sin el cielo blanco de un folio donde volar en sonetos, donde trinar un poema?
¿Dónde van los colores infinitos en los que se funde el momento sutil de ser uno tras el blanco y negro de paralelos a solas? ¿Dónde va el sol del alba, mediodía y ocaso tras la niebla oscura de la madrugada en espera?
La luz irisada de un jilguero en mi ventana me despierta al nuevo día. Junto a mi tu sueño respira realidad y vida. He cogido tus manos entre las mías, y en la playa de tu mejilla dormida, roja de coral y amapola, he dejado la ola de espuma y esperanza de mi beso.  
 
                                            
                                             Imagen bajada de la red
                                            https://youtu.be/H3egrz3RbjQ
 

domingo, 26 de febrero de 2017


                                                    MIENTRAS DORMÍAS

Por  la vereda azul y rosa del amanecer, entre trinos y  oro de alborada, he llegado este nuevo día hasta tu almohada. He llegado hasta tu sueño dormido y me he sentado en tu latir a solas. He visto tus ojos surcar el océano de  los sueños para quedar amarrados en el puerto blanco de la blanca almohada.
 He visto tus manos entrelazadas, como queriendo abrazar entre los dedos los límites redondos y azules de tus sueños. He sentido tu respirar a flor de piel en un latir de deseos encadenados, he visto tu perfume, como en una nube llover tu esencia sobre el mundo, ahora nebulosamente transparente de tu ser dormido.
 He visto el mar azul de tu cuerpo latir bajo las olas blancas de tu respirar en la playa de algún mundo etéreo y lejano. La sinfonía monocorde de un tic tac a solas pone notas redondas a un tiempo que se pierde en un reloj sin esferas ni agujas. Ilusionado, me he sentado al borde de tu madrugada, y mientras dormías apagué la luz de mi día para fundirme con la luz de tus sueños, y paré el reloj de mi tiempo para hacerlo acorde con el tuyo.
 Cerré mis ojos con los tuyos para fundirme con el oscuro infinito de tu universo, paré por un momento mi latir a solas para ser uno contigo y latir sensaciones al compás. Paré también mis pasos por la acera hermana de tu caminar en sueños, para unir caminos por los senderos azules del caminar a dos pasos.
 Dejé mis deseos extendidos sobre la sábana verde de la esperanza para unirlos a los tuyos y que florezcan juntos en la primavera del nuevo día. He fundido mis manos con las tuyas para que tu piel escriba, unida a la mía, sensaciones de letras imborrables.
 Mi respirar se ha sentado junto al tuyo y mis pulmones se llenan de tu aire para fundir hálitos de vida en un solo respirar.
 Y mientras mis ojos se van cerrando, poco a poco, he apagado mi amanecer, una vez más entre los faros de universo de tus ojos. Arropado por tu aroma y cubierto por tus manos he cruzado el umbral de la realidad para fundirme, un día más, en la luminosa verdad de tu presencia.  
 
         
                                      Imagen bajada de la red
                                      https://youtu.be/oHONFub5MPM

sábado, 4 de febrero de 2017


                                               TIEMPO MUERTO
Hablo silencios en este amanecer cuando la voz a oscuras de un trueno ha sonado tras los cristales de mi ventana. Como buscando un cobijo mis letras se han fundido en una nube azul, tras el cristal opaco de mi pluma dormida.
 Las palabras, ausentes de alma y vida, se han quedado como transparentes por los caminos sin forma de un folio en blanco. La música ha guardado sus colores arco iris  entre las formas difusas de nubes de silencio, y las notas ambarinas guardan su perfume a primavera en un pentagrama de horizonte que huele a espera callada.
 Los pasos del tiempo se han ido espaciando, más lentos, como queriendo escuchar su tic tac entre los regueros de segundos por aceras redondas. Los árboles, callados de silente desnudez, van entregando su tributo amarillo de hojas caducas al paso susurrante de un aire con cara de invierno y manos heladas de escarcha y frío.
 El suelo se llena de sueños vencidos, de promesas ya caducas, de ilusiones segadas con voz de hielo, formando una alfombra de tiempos muertos, un libro de sueños olvidados que irán a fundirse con la tierra cuando el aire borre sus pasos a golpe de rincones y de tiempo.
 Los colores han guardado sus canciones de ilusión y anhelo  en el armario redondo de una sonrisa en duermevela, y dibujan un paisaje  de gris forzado  en una mirada dormida tras un sueño. Sobre el pañuelo gris de una niebla entre las manos  el sol de mediodía escribe con dedos de oro letras de esperanza que se funden en ventanas doradas, que se cierran ahogando su voz de luz.
 La esfera blanca de un reloj se ha hecho un pasillo redondo por donde van pasando  los números,  como en un desfile sin vida, como en un pasar sin alma, como en un tiempo sin medida. Miro sin ver y busco un lugar donde reposar la mirada, donde descansar mis pasos, donde soñar esperanzas, donde abrazar ocasos a la luz de las estrellas.
 En un rincón de mi sueño a solas, entre sábanas de universo en los ojos se ha encendido el juego infinito de tu mirada a la luz del reencuentro.  Por el horizonte infinito de un abrazo en espera, a la luz tenue de un beso a contravía el día se ha dormido en una almohada hecha de sueños, en el espacio que ocupa tu nombre entre mis manos. 
 
 
                                      
                                       Imagen bajada de la red.
                                       https://youtu.be/cUFB-BxxkoY

lunes, 23 de enero de 2017


                                                                    LA HOJA

Había cesado de llover y un tímido rayo de sol se asomaba por entre las nubes que se alejaban con voces de trueno y gritos de relámpago. Olía la tarde a tierra mojada, olía el aire a esperanza tras el cristal líquido de miles de gotas prendidas en las ramas de los árboles.
Aferradas a la vida en abrazo vegetal con la rama madre algunas hojas luchaban para parar el tiempo intentando retrasar el fatal momento del macabro baile. Tapizado de amarillo el suelo del parque semejaba una alfombra vegetal tejida  de olvido que el viento movía en olas sin destino.
En su postrer baile una hoja ha llegado hasta mi ventana y se ha quedado como esperando. La he cogido en silencio por su brazo ahora roto y seco. Con apenas un hilo de voz y el corazón casi parado me ha susurrado su vida. Fue a nacer allá por el mes de marzo, cuando el tibio sol despertaba a la vida, y esta amanecía jubilosa entre verdes de esperanza y arroyos cantarines.
 Hija de una yema durmiente fue creciendo al amparo y cobijo de la rama madre y el padre tronco. Aprendió que su vida nacía allí donde la tierra es una, donde las raíces en lucha oscura buscan y elaboran el sustento diario.
Dando soporte a la vida, una columna se eleva hasta casi tocar el aire por dónde la vida circula desde la tierra hasta el cielo. Acariciando las nubes se encuentran las ramas, soporte del pulmón verde de las hojas. Deseó desde pequeña ser flor, y luego fruto, para poder ser semilla, deseó también ser rama para poder ser brazo y soporte, pero la vida le regaló ser una hoja.
He conocido me dice la luz dorada y verde de mayo, y el olor de la vida en primavera, he conocido el oro y sol del aire  secano de agosto en flor, he sentido la melancolía rosácea del otoño en atardeceres infinitos, y he llorado de frío y lluvia en noches de nieves y vientos helados de invierno.
He bailado al son de mil vientos  y cantado canciones de mil colores con olor a mayo en flor. He jugado al escondite con el viento encendido de julio y los primeros aires  frescos de septiembre.
He oído jubilosa la canción de esperanza de la sementera tras el eco frío del acero del arado, y he llorado frío y soledad en noviembre de ausentes y difuntos, he sido enebro y muérdago en el humilde portal con el que recuerdas al  Padre Común.
 Ha llegado el momento, el del último suspiro,  para abrazada al aire en sutil pareja de baile, iniciar la macabra danza que, llegando hasta el suelo, alfombre la madre tierra y sea abono para vidas nuevas.
He vivido mi vida amigo mío, y ahora toca otro momento. Mañana cuando no esté seré tan solo olvido en la alfombra del suelo. Un día nací para ser útil y ahora me voy satisfecha. Espero leerte un día desde la eternidad de un libro. Desde lo efímero de mi vida un abrazo de verde esperanza.
PD: Planta un árbol.
 
                                      
                                      Imagen bajada de la red
                                      https://youtu.be/GnpxTS0E4Gs

miércoles, 11 de enero de 2017


                                                         AL AMANECER

Hasta mi ventana azul llegan ansiosas en este amanecer unas letras transparentes. Con el alba pintando de rosa su mirada de azul y deseo, con sus manos cubiertas de espuma transparente, con mil anhelos guardados en la arena de los sueños. Con todo su ayer y su hoy, su presente y su futuro guardados en un cofre hecho de besos, con todo su ser entre letras azules han llegado hasta la playa blanca de mi folio en blanco.
Sobre una barca  de folios en flor han traído el tesoro de mil sentimientos, y lo han guardado en la bodega del ayer y la cubierta del mañana, al cubierto del hoy con una nube de esperanza.
Con el alma entre las manos han empujado la barca, mar adentro, camino de un destino que empieza donde nace el sol, donde el horizonte se hace curvo, donde la tarde se funde con la noche y la noche abraza al día.
Y el mar se ha llevado barca y cofre sobre su lomo de espuma y olas, más allá de lo infinito, donde el cielo se une con el mar, donde el deseo se hace instante, donde el corazón se funde en beso eterno en unos labios que escriben esperanza en la antesala del día, a la espera de una mejilla blanca de rosa blanca, roja de rojo coral. 
En una playa encendida de sol, sobre la arena blanca hecha folio unos dedos inventan sueños para escribirlos en una mirada de universo.  
 
    
                                       Imagen bajada de la red
                                       https://youtu.be/whbjmTqR_GQ

lunes, 26 de diciembre de 2016



                           

                                CANSADO
 
Cansado de noches en vela, de búsqueda por los vacíos redondos e invisibles de la madrugada. Cansado de emociones ancladas en el mar blanco de un folio, de sentimientos acunados entre los brazos sin forma de los sueños.
Cansado de oír la canción oscura de un corazón que canta latidos en el pentagrama negro de la soledad a solas. Cansado de las caricias inmateriales de manos invisibles, que anudan la noche entre las agujas curvas de un reloj sin tiempo.
Cansado del amargo de deseos azules que se guardan en el cofre infinito de unas letras en la arena de la realidad. Cansado de sentimientos infinitos encerrados en el horizonte sonoro y curvo de la ausencia dolorida.
Mojado por la lluvia de letras incoloras que caen desde las nubes negras de la angustia solitaria. Cansado de abrazos con la nada inmaterial en el eco refulgente de un beso de coral rojo.
Cansado de poemas sin letras y sin forma, que se quedan varados en la arena incolora de los sueños a contravía. Cansado de estar a solas, tan solo con mi yo a cuestas, me he sentado al borde de mi soledad, para abrazar tu yo ausente de mí, y escribir, un día más, tu nombre, para sentirme tú, para sentirte yo.
Mientras se borran los pasos del día, mientras resuenan oscuros los ecos de la madrugada, entre los pliegues dormidos de la alborada que apunta por entre las rendijas del mar, un nombre, tu nombre, unos ojos, tus ojos, me conducen de la mano, suavemente, beso a beso, hacia ese lugar que llaman la mañana.
 
 
                                       Imagen bajada de la red
                                         https://youtu.be/eCAfu1W-ZTg