sábado, 2 de febrero de 2013

                            REENCUENTRO
La vieja carretera, compañera y amiga de años y aventura, me saluda una tarde más con abrazo negro de asfalto y gris cemento de acera nueva. El Castillejo, al fondo, se viste de oro cuando los dedos púrpura de la tarde  acarician sus centenarias piedras. Lleno mi alma a golpe de mirada y guardo en la piel y el corazón el  olor y el sabor de éste momento infinito. El aire se torna amigo y sentándose a mi lado me cuenta ecos de jazmín y rosas, mientras el Pilar susurra su eterna canción de agua. Cierro los ojos y guardo ecos y olores, tarde y paisaje en ése rincón profundo,  oculto e infinito que llaman YO. Abro los ojos, y como flotando en un sueño, etérea y real… Tú. Y se para el tiempo en un instante y tu nombre se dibuja con estrellas. Tu sonrisa infinita de arco iris extiendes, como entonces, por mi cielo, mientras envuelves mi  presente en el universo negro de tu mirada,  tan imposiblemente real, tan realmente  tú. Y al saludarnos la campana de tu voz rompe 45 años  de sueño, tu beso vuelve a nacer y enciende mejillas de nueve años, y tus manos dibujan el mapa de las mías al  toque sublime del reencuentro.  El mar dorado de tu pelo escribe olas de rizos al compás del aire que susurra sensaciones con aromas ya dormidos en tiempo de un recreo, mientras fundimos  nuestras vidas en unos minutos eternos. Se escriben los recuerdos en presente  con la pluma cantarina de tu voz, y tu risa dibuja momentos con ecos de aula y juegos al amparo de la tarde campilleja. Se desliza el tiempo en sensaciones y la piel grita emociones a golpe de latidos, mientras mis ojos se pierden, una vez más, en el infinito negro de tu mirada a contraluz. Campillo ha encendido sus calles  poniendo neón y metal a la noche que llega. Es el momento cruel de volver. Y me abrazas rompiendo despedidas, y mis ojos, llenos de ti, escriben tu nombre con letras de lluvia. Hasta luego has escrito en mi mejilla con un beso, mientras etérea y sutil, como un sueño, has vuelto al momento del mundo en que me habitas. Y como en un imposible más tu sonrisa ha pintado un arco iris en la noche y el cielo se ha vestido con el infinito negro de tus ojos.-



                                                       Foto cortesia de Rodrigo y Elvira.

                                                       http://youtu.be/8vzwwThpD_Q