miércoles, 26 de septiembre de 2012

                                       GRACIAS
Ahora, que se han cumplido cinco  meses del nacimiento del presente blog, que el número de visitas es a día de hoy de 856, hoy, que es un día más, un día cualquiera, con sus problemas de crisis y demás, hoy quiero por encima de todo decir GRACIAS. Gracias a todos los que habéis entrado en el blog. Unas veces movidos por la amistad, otros por la curiosidad, otros…, por mil razones, cada una de ellas válida. Gracias, a los que entrasteis una vez y no habéis vuelto, porque al menos me habéis conocido, aunque a mí me gustaría conoceros a vosotros. Gracias a los que la amistad os ha abierto la puerta, y cada vez que podéis la traspasáis y os venís un ratito hasta mi ático para compartir conmigo el momento mágico de la lectura a la luz de la distancia. Gracias  a vosotros mis paisanos y paisanas de Campillo de Llerena,  que sé que estáis ahí, unos desde el pueblo y otros desde la ausencia,  vuestro calor es la luz  que ilumina  el cuartito del corazón desde el cual escribo. Gracias a los que visitáis éste ático  rompiendo fronteras, Estados Unidos, Rusia, Alemania, Suiza, Argentina, India, Reino Unido. Gracias por hacer que estas letras vuelen allá donde estáis y sobre vuestro cielo dibujen mi corazón envuelto entre sentimientos. Gracias por llenar mi ático de aromas de otros cielos y de  luces de otras calles, por invitarme a vuestro rincón y vuestro momento. Nada me gustaría más que poder conoceros a todos, uno a uno, y entregaros en mano mi mejor sonrisa y mi abrazo sincero. Gracias también a los que me criticáis, aunque no lo hagáis público.  Gracias también a los que la amistad les dio la llave  de mi corazón y dejan cada día una ilusión, una alegría, una sonrisa, en la ventana de éste ático. Gracias asimismo a los que han repartido la semilla del blog por sus caminos virtuales, por abrir las alas del blog a otros aires y otros cielos. Gracias a todos y todas.  Sólo una cosa más. GRACIAS muy especiales a dos personas que comparten algo más que el nombre. Gracias a ellas, a su empuje, a sus ánimos, a su tesón, a sus ideas, a su cariño inmenso, a su apoyo, a su estar siempre ahí, aunque no se vea, pero SI se nota. Gracias Kris Callado, por ayudarme en todo momento. Principio y matriz, AMIGA. Gracias Cristina Valenzuela, por ser y estar,  por sembrar de sonrisas la aventura de escribir.  A las dos, Cristina y Kris, gracias por llenar de luz y alegría la hoja blanca de cada vivencia, y por dibujar  en mi ventana el sol nuevo de cada amanecer.
http://youtu.be/sNHs25qtAqI

jueves, 13 de septiembre de 2012

                    VIEJO Y QUERIDO CAMPILLO 
Viejo y querido Campillo, que duermes bajo el sol de agosto sobre almohada verde de encinas, y cubres tu cuerpo con sábanas de trigo y sol. Vuelvo a ti, a mi raíz y principio, a mi ser más íntimo, para encontrarme a mí mismo, para sentirte y sentirme vivo. He vuelto una vez más, para dibujar pasos en el lienzo de tus aceras, para  revivir emociones en las paredes del recuerdo, para llenar de momentos mi presente lejos de ti. Una vez  más vuelvo para sentir  como el tiempo dibuja arrugas en tu piel tierra, y como el presente rompe tu cielo azul con firma gris de metal y cemento. He descalzado mis pies en tu tierra madre para sentir tu latir terruño llegando hasta mi alma.Me he sentado en una esquina del tiempo para escuchar al aire contarme viejos cuentos de infancia, he paseado con la torre, orgullosa de blanco y ladrillo,  para revivir historias al cobijo de sus portales y el latir de sus campanas. He vuelto a llenar mis ojos de sensaciones dormidas y mi corazón se ha llenado de sueños escritos en tu cielo de azul infinito y noches eternas de Cañuelo y estrellas. He guardado en un rincón del alma el calor del abrazo amigo, la luz infinita de mil miradas, el latir de la sangre en cada reencuentro, las emociones escritas con lágrimas de alegría. Me ha despertado tu amanecer con música de silencios y cortina de arco iris, he vuelto a pasear de la mano de tus tardes, con el oro de tu sol poniente y el olor de tus campos recién segados. Una vez más Campillo, he vuelto a ti para vivirte, para sentirte dentro. Mañana es día de volver al futuro, y mientras beso tu tierra madre, más allá de Campillo, el presente dibuja esperanzas con la luz del atardecer.